DILEMA ¿Cortar o no cortar?
LA CIRCUNCISIÓN HA PASADO DE SER UNA COSTUMBRE RELIGIOSA A UNO DE LOS MÉTODOS MÁS EFECTIVOS DE PREVENCIÓN DE ENFERMEDADES E INFECCIONES
Por César Sarria
Llegó el gran día. Un nuevo miembro de la familia está a punto de nacer. La alegría es el sentimiento general y el deseo de que todo salga bien es la consigna. La última preocupación de los padres, hasta que el pediatra lo plantea, es si se va a circuncidar o no a la criatura. Una serie de dudas pasan por la cabeza de los padres: ¿De qué sirve?, ¿le va a producir mucho dolor?, ¿se le puede infectar la herida?, ¿cuándo se debe realizar?
Según el doctor Max Zaidman, pediatra de la clínica Ricardo Palma, "los sabios judíos determinaron, hace 5.700 años, que el mejor momento para la circuncisión era a los 8 días de nacido. Sin embargo, gracias a los avances tecnológicos de hoy podemos hacerla antes de darle de alta al niño, es decir, a los dos días del nacimiento. Es una intervención muy sencilla, sin sangrado, postoperatorio ni puntos. Además, existe muy poco riesgo de infecciones y dura, a lo mucho, 10 minutos".
Aunque la circuncisión implica una decisión muy personal de los padres, muchos especialistas concuerdan en que existen mucho más ventajas que desventajas. "Uno de los principales motivos para circuncidar a un niño es la higiene. Un pene circuncidado es mucho más limpio y seco y requiere una menor atención. Hay que tener en cuenta que el prepucio produce una sustancia llamada esmegma, que sirve para lubricar el espacio prepucial pero que, a la larga, produce mal olor. Además, las infecciones son más comunes en los niños no circuncidados", afirma el doctor Zaidman.
LA OPCIÓN ADULTA
Si sus padres no tomaron la decisión de circuncidarlo recién nacido y ha sentido algunas de las molestias relacionadas con el prepucio, como infecciones, inflamaciones, mal olor o incomodidad, tranquilo, todavía está a tiempo.
Es más, el urólogo Alberto Tejada, director médico de Andromed, recomienda: "La circuncisión debe realizarse cuando un hombre está a punto de iniciar su vida sexual y como una decisión personal. Si bien existen indicaciones absolutas para realizarla, como la fimosis (un prepucio que nunca logró retractarse) y la parafimosis (cuando el prepucio estrangula el pene), la mayoría de circuncisiones se hace por aspectos más bien relativos como la higiene, la estética y la prevención de enfermedades generalmente relacionadas con la vida sexual".
Sin embargo, la circuncisión ha entrado en una etapa decisiva desde que algunos estudios realizados en África, el continente con más casos de pacientes con VIH en el mundo, determinaron que los hombres circuncidados están más protegidos que los no circuncidados.
Esto se debe, según Tejada, a que "cuando el prepucio no está en contacto directo con el exterior se vuelve más vulnerable a todo tipo de infecciones de transmisión sexual y, en especial, al sida. Esto se debe a que la piel del pene tiende a sufrir mayor daño durante una relación sexual en los hombres no circuncidados, lo que facilita el paso del virus de una membrana a otra".
Aunque el origen de esta intervención fue religioso, hoy se ha convertido en una de los principales métodos para evitar las infecciones en un órgano muy importante para los hombres. Sin duda, una opción a tomar en cuenta.
La circuncisión al desnudo
30% de los hombres de todo el mundo son circuncidados, según la OMS.
10 días sin relaciones sexuales son los recomendados luego de que un adulto se practica una circuncisión.
10 veces más posibilidades de contraer cáncer al cuello uterino tienen las mujeres casadas con hombres no circuncidados debido a que el virus del papiloma humano, que produce el 90% de los cánceres de este tipo, es contagiado por el varón.
55% es el porcentaje en que se reduce la posibilidad de contagio del virus VIH si un hombre es circuncidado, según estudios realizados en África.