1 "Yo nunca dije que soy ídolo, solo que tuve la suerte de ser el arquero del tricampeonato y haber sido el último en dar la vuelta en el 2002. Después todos ustedes saben que me tuve que ir de Universitario. Eso sí, tampoco nadie puede venir a decirme que no soy hincha a muerte".
2 "Jugué siete años con el 'Puma', vivimos cosas buenas, momentos difíciles también y si en todo ese tiempo no me dijo nada, entonces no sé qué pensar. Lo trato de entender pero no puedo. Con la edad que tenemos ya estamos viejitos para esas cosas. Yo lo llamé, delante de alguna gente, y me dijo que nunca hizo declaraciones en mi contra".
3 "He hablado con Raúl (Fernández). Le dije que cuente conmigo para lo que necesite porque yo he venido a aportar desde donde me toque. En el once, entre los 18 o alentándolo en la tribuna. Él está comenzando en un club difícil y yo estoy por retirarme. Creo que para eso me han traído, para que todos los pleitos me los coma yo, y dejen en paz al resto y puedan trabajar tranquilos".
4 "Solo reconozco que me fui de la 'U' porque me comí los pleitos con los dirigentes cuando iba a hablar con ellos al lado de Paolo Maldonado. Se dio un desgaste y preferí apartarme, por eso acepté la oferta de Cienciano. Prefiero mantenerme al margen de todo lo que ha dicho. Yo tengo códigos que respetar".
5 "No me da vueltas la idea del retiro. Menos pienso en el partido de homenaje. Yo quiero salir campeón con la 'U' e irme, sí, ese fue mi sueño siempre y ha sido público".
ENFOQUE
Cuando el Óscar es más que un premio*
Óscar miente. Ídolo es, que no se ande con exquisiteces. Y a las pruebas me remito. Llegó a la 'U' del 96 como un ilustre desconocido y se fue convertido en un apellido ilustre. Antes que él, en los (maravillosos) años noventa, Zubzuck era una de las figuritas de la contratapa de mis cuadernos e intuía que ningún arquero era capaz de bajarlo de los cielos. Hasta que apareció Ibáñez, y sus campeonatos, y sus fotos dando la vuelta en Matute.
No era rubio ni tribunero, y si en algo se parecía a Zubzuck era en eso de irse de narices para ganar un partido. De hecho, si el 'Ruso' fue bicampeón e ídolo por definición automática, el '1' alcanzó el histórico 'tri' y un lugar de privilegio en el museo de los más grandes recuerdos.
En la bronca con el 'Puma' no me gustaría detenerme porque a José Luis es imposible no quererlo. Compararlo con Ibáñez es como elegir entre un gol en clásicos o un tanto por el título: ambos cumplen con el objetivo de hacerte feliz. Un gestazo de Carranza sería buscarlo, disculparse por los excesos de la última semana y alentarlo desde su palco. La respuesta de Ibáñez debería llegar acorde a su perfil político. Que diga que como el 'Puma' no habrá otro y listo.
Pero como eso es imposible con este clima de guerra fría, hago uso de mi derecho de defensa. De la de Ibáñez, claro, el portero más ganador de la historia del fútbol peruano que, ciertamente, no necesita abogados. Lo avalan sus galones, su trayectoria y el cariño de una tribuna que, apuesto, espera con paciencia el día en que vuelva a salir por el túnel para corear su nombre.
* Miguel Villegas