1"Yo me retiro en Cristal. Yo quiero mucho a esta institución y los hinchas también me quieren. Es más, cuando tuve la conversación con Lalo García Rossell y Francois Mujica, siempre les dije: si yo no tengo la oportunidad de seguir en Cristal, me retiro en ese momento. Cristal es como mi casa, lo quiero mucho y no me veo con otra camiseta".
2 "Siempre he sido hincha de Cristal, pregúntale a José. Lo que pasa es que yo vivía al frente de la tribuna sur de Alianza y tenía que decir que era hincha de ese equipo o si no, me pegaban".
3 "Soy algo tímido y poco demostrativo, aunque creo que el hincha me respeta, incluso los de Alianza y la 'U' no son agresivos conmigo. Con la prensa más bien he tenido una relación un poco tensa. No sé si influya que soy de Cristal".
4 "Hay una cierta fama, injusta creo, que dice que el jugador de Cristal es frío, que no transmite. Eso se alimentó desde cierta prensa, pero si uno mira los resultados encuentra que, salvo Cienciano, Cristal ha sido el mejor equipo peruano de los últimos años. Yo estoy tranquilo porque internacionalmente he conseguido cosas, como eliminar a Vélez, golear a Racing. No sé si un 'pecho frío' puede hacer todo eso".
5 "Cada día que pasa me siento con más ganas de jugar, aunque voy paso a paso y si Dios quiere, quizá me anime a seguir jugando. Cuando me retire, quiero que alguien vea mi currículo y diga: 'Ah, este tipo ganó algo'".
ENFOQUE
El 4 fantástico*
Competir con el carisma del 'Chorri' o el pie derecho de Ñol será para él un reto inconcluso en el que seguramente perderá antes de subir a la balanza. Jorge Soto no será, ni por asomo, el alumno más brillante de su generación, tampoco el más querido. Pero sus 14 años en La Florida, con breves interrupciones en Flamengo, Lanús y San Luis, lo convierten en el símbolo infaltable en las entrañas celestes.
Con sus largos trancos, sus 565 partidos, 166 goles, cinco títulos nacionales, cuatro Clausuras y el subcampeonato en la Libertadores, supo ganarse la chapa de ídolo --una palabra muy delicada y de límites subjetivos-- que hoy lleva con orgullo pese a que su ciclo terminó de la manera más triste, con un portazo en pleno rostro cuando el corazón le decía que sí pero las piernas no le respondían.
A diferencia de Uribe --por citar a un indiscutible--, Soto alcanzará la pletórica forma de estrella por su tenacidad, por ese continuismo no exento de calidad que transformó su jorobada figura en leyenda: es el que más veces vistió la camiseta celeste y el que más goles convirtió en los 52 años del club.
Hablar de Cristal era hablar del 'Camello', y viceversa. Esa sociedad que mantuvo una relación espontánea e inalterable, con un par de divorcios temporales --Autuori lo mandó a la congeladora y se tomó unas 'vacaciones' con Sampaoli--, llegó a la identificación absoluta.
No tuvo el temperamento de un líder ni un look mediático, lo suyo fue silencioso. Pero esa fidelidad que hizo de su amor por Cristal un sentimiento sincero le permitió mantenerse 14 años. Si eso no es ser ídolo, entonces qué es.
* Guillermo Oshiro