KORIYAMA [REUTERS]. Con vista a un lago, a unas pocas horas en auto desde Tokio, decenas de altas turbinas de viento sobre una montaña giran con la brisa y crean energía libre de carbono para el quinto mayor emisor de gases de efecto invernadero. Se trata de un símbolo acertado de los esfuerzos de Japón por alejarse de los combustibles fósiles en favor de fuentes renovables de energía como la eólica, y reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero, según lo demanda el Protocolo de Kioto.
Japón está mirando hacia el mar, siguiendo las huellas de Europa, que es el líder mundial en materia de energía eólica, con planes de establecer una red de granjas de viento a cierta distancia de la costa para aprovechar los vendavales del Océano Pacífico.
"Vale la pena entrar en el sector ahora que la tecnología costera está a la vanguardia", dijo Mitsutoshi Yamashita, un funcionario del Ministerio de Economía, Comercio e Industria a cargo de promover la energía eólica.
"Una vez que consigamos la tecnología necesaria, los kilovatios serán ilimitados", aseveró.
Japón espera que la energía eólica le proporcione alrededor de 0,2% del suministro primario del país para marzo del 2011. Esa cifra aumentaría severamente si las grandes compañías energéticas avanzan con sus planes de construir granjas de viento marítimas cerca de la costa.
APROVECHANDO LA BRISA
La ciudad de Hokkaido al norte de Japón, que es el primer sistema de energía eólica a mar abierto afuera de Europa, ha aprovechado la brisa marina desde el 2003 con dos turbinas de 600 kilovatios ubicadas dentro de un rompeolas a menos de un kilómetro de la costa. Eso da suficiente energía para un promedio de 1.000 hogares al año.
Shinya Ono, funcionario de la ciudad, sostuvo que la energía eólica proveniente de las cercanías de la costa proporcionaba el doble de electricidad que aquella que se obtiene en la tierra, pero que esta es impredecible cuando se la compara con la generación convencional de electricidad térmica. Sin embargo, se considera que la brisa marina es más confiable que la energía solar, y las turbinas de viento requieren menos espacio y una menor inversión que las plantas nucleares y solares.
Construir granjas de viento cerca de la costa en Europa cuesta aproximadamente 50% a 100% más que aquellas ubicadas en tierra. En Japón podría ser aún más caro dado que la nación está rodeada por mares más profundos.
Japón estudiaría la viabilidad de la energía eólica marítima. Una opción sería seguir el ejemplo de Escocia, que instaló turbinas en aguas profundas cerca de la costa en el 2006. Como parte del estudio, se espera que el Gobierno instale una turbina de viento cerca de la costa para determinar los pasos a seguir en materia de ingeniería. Esperan cambiarse a la industria energética hacia el 2012.
CLAVES
Un problema sucio
A Japón, tercer mayor consumidor de petróleo del mundo, enfrenta cada vez más presión por elevar su abastecimiento de energía de fuentes no contaminantes y reducir su dependencia del petróleo, carbón y gas natural, que en su mayoría dependen de importaciones.
B Desde marzo del 2007 sus emisiones de gases de efecto invernadero estuvieron un 13% por sobre el nivel promedio que deben alcanzar en los próximos cincos años de acuerdo al Protocolo de Kioto.
C Las emisiones per cápita de Japón están entre las más bajas del primer mundo, pero lograr que se reduzcan más es bastante difícil.
D Los combustibles fósiles producen dos tercios de la electricidad que Japón necesita.