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LORETO. AUTORIDADES SIN FUERZA PARA INTERVENIR

Nuevo botadero de Iquitos no es controlado adecuadamente

Empresa dueña del relleno determina qué autoridad puede ingresar al terreno. Los fluidos de la basura pueden contaminar las fuentes de agua

El traslado del botadero de Iquitos a la altura del kilómetro 30,7 de la vía Iquitos-Nauta, frente a la Reserva Nacional Allpahuayo-Mishana (RNAM), es una solución poco convincente, pues los controles para conocer el peligro de contaminación sobre las fuentes de agua que consume la ciudad no se efectúan adecuadamente, por restricciones impuestas por la empresa MP Construcciones, operadora del botadero.

Solo personal de la Municipalidad Provincial de Maynas y de la Dirección Ejecutiva de Saneamiento Ambiental de la Dirección Regional de Salud (Diresa) no tuvieron problemas para ingresar al botadero, pero las demás autoridades e instituciones, incluso del Consejo Nacional del Ambiente (Conam), no pudieron entrar, según se reveló durante la última cita del grupo multisectorial encargado de esa labor.

César Cervantes Gálvez, director de calidad ambiental y de recursos naturales del Conam, advirtió que las autoridades estarían supeditando sus acciones a la conveniencia de la empresa operadora.

Recordó que la comisión multisectorial no reemplaza las obligaciones de las autoridades, y de ocurrir un incidente contra el ambiente, el Conam responsabilizará a los organismos que no hubieran cumplido sus obligaciones.

El representante del Conam en Loreto, Jaime Matute, enfatizó que la empresa no puede hacer lo que quiere, menos si está operando un botadero que es ilegal, pero que se mantiene provisionalmente hasta que la Dirección Nacional de Saneamiento Ambiental del Ministerio de Salud (Digesa) apruebe el estudio de impacto ambiental (EIA) presentado para el futuro relleno.

Augusto Guevara Chota y Elvis Sandoval Zamora, representantes de la comuna y de Diresa, reconocieron que para acceder al botadero previamente tienen que solicitar permiso a la empresa, porque se trata de un terreno privado.

El jefe de la RNAM, Luis Salas Martínez, mencionó que MP Construcciones no instaló una geomembrana recomendada para evitar que los lixiviados (fluidos de la basura) pasen a la quebrada Allpahuayo que corre hacia la reserva y que, antes de las lluvias, faltaba medio metro para que superaran el talud de tierra levantado para controlar esas aguas.

Juan Arenas Lizana, representante de MP Construcciones, negó que impidieran el ingreso de autoridades, pero admitió que les solicitaban que lo comunicaran por escrito.

Aceptó que no colocaban el impermeabilizante porque Digesa no les refiere cuánto tiempo operarán. "Son cuarenta mil dólares de inversión que no podemos aplicar si trabajamos hasta mañana, pero si la aprobación del estudio de impacto ambiental va a demorar seis meses o más, inmediatamente lo colocamos", aseguró.

Precisó que en noviembre levantaron ante Digesa las observaciones hechas al EIA para el relleno, pero hasta el momento no conocen el resultado, porque falta la opinión del Inrena, que espera que el Poder Judicial resuelva una acción de amparo demandada hace meses por la RNAM.

Puntualizó que con una motobomba desaguan diariamente la poza de lixiviados y que contrataron un laboratorio para analizar la contaminación, que es mayor en el sector de granjas de pollos y cerdos, lo que coincide con evaluaciones de la Diresa y la municipalidad.

COMENTARIO DEL EDITOR
¿Divididos qué pueden hacer?*
El caso del botadero de Iquitos es una demostración más de la necesidad que tiene nuestro país de contar con un ministerio del medio ambiente con gran poder de decisión y ágil en su accionar.

La burocracia que se ha formado alrededor del tema medioambiental hace que instituciones como el Inrena, el Conam, la Digesa y tantas otras siempre estén cruzándose en sus funciones y haciendo que todo esfuerzo gubernamental sea simplemente una débil respuesta ante necesidades urgentes en nuestro país que tiene tantas zonas de vida por proteger. Divididos no podrán hacer nada.

Mientras se da la partida de nacimiento al nuevo ministerio, las autoridades deben dejar de lado la verborrea y actuar conjuntamente para que problemas tan fáciles de manejar, como el control del nuevo botadero de Iquitos, no se conviertan en monstruos que hacen lo que quieren sin que nadie les ponga un límite.

A pesar del daño que le hemos hecho hasta el momento a la naturaleza, todavía estamos a tiempo de mostrarnos como un país que puede lograr el desarrollo sin sacrificar la vida. Está en manos de nuestros gobernantes.
* Martín Huancas Chinga, Editor

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