MOMENTOS DE TENSIÓN
EL CAIRO [AP]. En una acción que trunca las esperanzas de una rápida solución para la crisis que se vive en la frontera con Egipto, el presidente palestino, Mahmud Abbas, descartó ayer toda conversación con Hamas a menos que el grupo islámico acate varias condiciones, entre ellas previos acuerdos fronterizos sobre Gaza.
Abbas viajó a El Cairo para reunirse con el presidente de Egipto, Hosni Mubarak, y discutir la situación en la frontera egipcia, donde milicianos de Hamas dinamitaron partes de una valla de concreto que separa Gaza de Egipto. Poco después, miles de palestinos cruzaron hacia la población egipcia de Rafah, donde compraron toda clase de suministros.
"No habrá conversaciones con Hamas a menos que acate las condiciones que hemos planteado", afirmó Abbas. Eso incluye desistir de su golpe de Estado, reconocer la legitimidad internacional y aceptar nuevas elecciones anticipadas. Al mencionar el golpe de Estado, Abbas aludió la toma de la franja de Gaza en junio del 2007 por milicianos de Hamas, que derrotaron a las fuerzas de su agrupación Al Fatah.
Funcionarios egipcios han presionado a Abbas para que haga concesiones a Hamas, que ahora controla el cruce fronterizo. También funcionarios de Hamas viajaron a El Cairo para reunirse con altos funcionarios egipcios, entre ellos el influyente director de los servicios de inteligencia, Omar Suleiman, a fin de discutir un nuevo acuerdo de límites.
Pero Abbas se ha negado a toda conversación con Hamas a menos que la organización ceda el control de la franja de Gaza a la Autoridad Nacional Palestina.
Hamas acusó al presidente palestino de intentar impedir una solución a la crisis fronteriza. "Las declaraciones formuladas por Abbas en El Cairo muestran su plan de frustrar cualquier acuerdo", dijo Fawzi Barhoum, vocero de Hamas en Gaza.