Por BartoloméPuiggrós Planas
A pocos días de cumplir 242 años, el día 30, la más que bicentenaria plaza de toros de Acho, monumento nacional, fue mancillada el 27 por el desarrollo de una fiesta costumbrista organizada por una asociación de Chuquibambilla, cuyo espíritu ferial debería expresarlo en su tierra, en una plaza portátil o en otro lugar, pero no en el monumento nacional. El doctor Daniel Peña presentó el expediente de un espectáculo folclórico, corrida de toros costumbrista y capea con toros cuneros. Julio de la Rosa, de la Dirección de Rentas, lo autorizó.
A pesar de que en el transcurso de la mañana del 27 el Consejo Taurino del Rímac, enterado del hecho, consiguió que se revocara el permiso para una capea con cuneros, esta se dio con dos reses de la Virgen de Chapi de procedencia desconocida, como otro no identificado, una vaca de Checayani para el caballista Chaman y otro de Moyococha, actuaron a pie Almendralejo, Garavito, Alfaro y Zapata, solo dos subalternos; todos de traje corto como si fuera un festival taurino. Todas las entradas costaban 15 soles. Y nos dicen que ni se pusieron banderillas. Solo había cuatro policías y un mayor. No hubo juez de plaza.
Definitivamente, hay responsables. La beneficencia, dueña de la plaza, que por unos soles más, permite la vejación de su monumento histórico. Parece que no puede con su patrimonio y no solo es esta administración, se rumorea que pasará al INC, si fuera así, ojalá esta entidad lo haga mejor. El municipio, que tiene un reglamento para el coso, y sus propios funcionarios o no lo conocen o pasa otra cosa para que autoricen algo así y dejen mal al alcalde y a sus regidores, que son la autoridad municipal, y al propio municipio. También los que piden el permiso sabiendo que hacen mal y los actuantes, toreros o ganaderos que no respetan la plaza. En el caso de los funcionarios que dieron pase a esto, no cabe más que pedir su destitución, a ver si los que los reemplazan se curan y no vuelve a suceder más.
Nos informan que el municipio ha multado a los organizadores con 50 UIT por falta muy grave al reglamento taurino en sus artículos 289 y 292. Ojalá puedan hacerla efectiva como escarmiento.
En pleno siglo XXI, el Perú sigue siendo "la República Peruana, donde cada uno hace lo que le da la gana". No hay ley ni reglamento que se cumpla, veamos si no el tráfico automotor, las revisiones técnicas de los mismos o la tolerancia cero. Ya desde la Colonia decían de las normas que venían de España: "La ley se acata, pero no se cumple". Y claro, 'Pepe el vivo' reina en esta bella tierra y ensombrece su desarrollo. La viveza criolla y el derecho de ser pobre, males nacionales. Y cada cual hace lo que quiere, sin respetar nada ni a nadie.