En octubre del 2007, la sucursal de Honda en el Perú inició de manera silenciosa el ensamblaje de sus primeras 760 motocicletas, en su planta ubicada en pleno corazón de Iquitos.
El proyecto, que demuestra que si se dan las condiciones también se puede hacer industria en la selva, demandó a la gigante automotriz del Japón una inversión total de US$2,2 millones, cifra ligeramente por encima de lo que se había estimado inicialmente.
La compañía inició, en los últimos meses del 2007, el ensamblaje de dos modelos (llamados Pop y Wave), que serán distribuidos en Iquitos, San Martín y en Pucallpa. Para febrero, Honda iniciará la producción de su tercer modelo (Storm). Además, se prepara para recibir a las principales autoridades del país en la inauguración de su planta.
El objetivo de Honda para el 2008 es producir 25.000 unidades. Y como no podía ser de otra manera, los beneficios de la producción local ya han sido trasladados al consumidor de la Amazonía, que hoy paga un 23% menos por adquirir una motocicleta.