Por Elkin Sotelo C.
Fue un sujeto de bigotes, cuarentón, de ojos rojos por la cólera, al que le escuché encontrar una salida astuta para no comerse una derrota fácil de sacudirse. "Ese no es Alianza, mírenlo bien, no tienen ni la camiseta".
Con ese aplomo salió a la calle sin reconocer que su equipo había caído en el primer partido del año y que la versión 2008 del equipo íntimo está en pañales de tela. Fue digno lo que mostró el golero Bologna, interesante lo del chico Rubén Mori en la zaga y alentador lo de Paulo Hurtado en la volante, a pesar de sus 17 años, pero por lo demás no hay posibilidad de pelear grandes cosas si se sigue con esta política desordenada y enigmática de la dirigencia para armar un equipo competitivo.
Esto, evidente a todas luces, ha desencadenado que Reimond Manco adquiera un protagonismo ajeno para el que todavía no está listo ni cuenta con la cantidad de triunfos suficientes para ser estrella. Todo lo que le ocurre y dicen de él le ha jugado en contra y la consecuencia es que el muchachito en la cancha se presione y quiera resolver todo de una buena vez, por las buenas o por las malas.
Esa actitud, que en nada lo ayuda, no es toda su culpa. La ausencia de jugadores modelo en su plantel lo llevan a la equivocación. La falta de rigor en su dirigencia y cuerpo técnico es más ingrediente para que en Reimond crezca la soberbia futbolística.
Y si Reimond falla, Alianza no camina. Ayer sucedió eso y se notó un equipo muy joven, en el que faltaron Santiago Salazar, Ernesto Arakaki y Marko Ciurlizza, pero que en ataque puso a todos los elementos que tiene, y no fue suficiente. Emelec, un equipo sin figuras notables, pero concentrado en correr y aprovechar su única ocasión, se llevó el triunfo merecidamente, sin asustarse demasiado, sudando lo justo.
CRISIS DEL GOL
La presencia aliancista en el área rival se limitó a los esfuerzos de Renzo Benavides, uno de los más criticados en el 2007, pero que se quedó en el equipo para hacer respetar un contrato vigente, aunque su rendimiento sea digno de otro club de menor categoría. No hubo ninguna luz sobre la idea que Arrué pretende imponer en este equipo, y los nuevos laterales, Tenemás y Reaños, podrían no estar a la altura para afrontar un camino al título.
Este año el gran esfuerzo dirigencial se enfocó en contratar a Montaño y ayer el colombiano solo quiso cuidarse de algún eventual golpe y escondió el pincel para cuando las condiciones de su contrato estén garantizadas.
Waldir Sáenz ingresó al final por Renzo Benavides, y es descabellado pensar que está para jugar como delantero en punta. Se recogió unos metros para recibir la pelota y distribuirla, pero con la lentitud que sus 34 años bien vividos delatan. Como complemento de un plantel que en alguna ocasión podría necesitar de un jugador que conservara la pelota y la trasladara sin prisa, Waldir puede servir, pero como solución ni hablar.
Alianza congregó a su pueblo por primera vez en el año y emociona que quiera darle importancia a su gente joven, pero hay poca inteligencia para encaminarlos, se les ha puesto en el plantel a los espejos equivocados y ahora se ve a un Reimond Manco más preocupado en discutir y meter golpes que en acabar una jugada en gol. Eso es de temer.
Con lo difícil que es contratar a un goleador que no tenga equipo a estas alturas, Alianza la seguirá pasando difícil. Muy duro.
PSV SE LO LLEVA
Reimond viaja este jueves
Tras la derrota de ayer, Reimond Manco confesó que este jueves viajará a Holanda para reunirse con directivos del PSV Eindhoven, pero que volverá en los siguientes días para jugar el torneo Apertura por Alianza. "Yo quiero jugar en Alianza, viajaré a Holanda para ver cómo son las cosas y más adelante estaré en ese club. Yo no tengo que pasar ninguna prueba en Holanda; voy por otras cosas", sostuvo el joven aliancista.
El directivo Carlos Franco manifestó que con PSV se efectuará un convenio para enviar juveniles a que gocen de la experiencia del fútbol europeo en las categorías juveniles. Trascendió que Alianza solo venderá el 70% del pase de Manco. El resto lo negociará más adelante en una futura venta.