Montevideo [El Comercio]. Habría sido una tremenda experiencia el paseo de la Universidad San Martín por Uruguay, de no ser por la fatalidad del último minuto y la poca convicción para disparar penales. Ello hizo que el cuadro santo no se quedara con el título de la Copa SUAT que se llevó finalmente el Nacional de Montevideo.
Pero lo que hizo en el campo fue digno, y tal como lo expresó el técnico Víctor Rivera, vía RPP, al final del partido: "Nos vamos tranquilos porque en la cancha terminamos invictos y dejamos una buena impresión".
San Martín le escondió la pelota a Nacional y lo dominó en la mayor parte del partido, pero convirtió su superioridad en gol recién a los 86', a través de un excelente contragolpe que aprovechó Jair Céspedes y de un zurdazo rasante y esquinado venció la portería del equipo local.
Muerte de penal
Pasados los 92 minutos el árbitro Larrionda cobró un penal a favor de Nacional, a pesar de que el partido no había tenido situaciones para que se alargara tanto. El gol lo hizo Nicolás Lodeiro y forzó a que la definición por el título fuera por tanda de penales.
Por San Martín fallaron Jair Céspedes y John Hinostroza, mientras que el golero Marco Flores tuvo una seria discusión con el juez Larrionda. Finalmente los santos cumplieron una buena labor en tierras uruguayas.