Cerca de 10 mil rajas de madera de algarrobo fueron decomisadas ayer durante una operación realizada por la Policía Ecológica, el Ejército Peruano y personal del Instituto Nacional de Recursos Naturales (Inrena).
Las intervenciones se produjeron por la mañana en los caseríos de Zona More y Mala Vida, San Ramón y Belisario, ubicados en los distritos de Catacaos y Sechura, lugares donde los depredadores cortan de raíz los algarrobos para luego destinarlos a la producción ilícita de carbón vegetal.
La leña se encontró abandonada, presuntamente, por parte depredadores furtivos del bosque seco del Bajo Piura.
INTERVIENEN VEHÍCULOS
Según la policía, se intervinieron además un camión y nueve mototaxis que llevaban este tipo de mercadería. Los infractores y los vehículos serán sancionados de acuerdo con lo que establece la Ley Forestal y de Fauna Silvestre.
Toda la carga incautada en la operación fue llevada a los depósitos que tiene el Inrena en la ciudad Piura.