John McCain parece encaminado a obtener la nominación del Partido Republicano, pero en el lado demócrata la competencia está más cerrada que nunca tras las primarias del Supermartes
Por Miguel Vivanco. Corresponsal
WASHINGTON. Cuando se iniciaron las elecciones primarias en Estados Unidos, la guerra en Iraq y la crisis económica interna eran los temas centrales para los electores. Además las proyecciones iniciales mostraban a la senadora demócrata Hillary Clinton y al ex alcalde de Nueva York Rudolph Giuliani como los grandes favoritos, pero todo cambió después de los resultados inesperados en Iowa y New Hampshire.
El senador demócrata Barack Obama y su colega republicano John McCain sorprendieron a todos al conseguir un importante número de delegados. De allí en adelante los discursos de los candidatos evidenciaron cambios significativos, al incorporar los nuevos requerimientos de los electores. Las intervenciones de corte nacionalista o la magnificación del poder económico estadounidense cedieron paso a la reflexión y el análisis sobre las posibles soluciones para la problemática interna.
Los votantes jóvenes, así como los hispanos se convirtieron en el centro de atención de los precandidatos. Este hecho, combinado con la gran percepción entre la población estadounidense de que su país va por mal rumbo, afianzó la palabra 'cambio' como lema central de las campañas.
RIBERAS DEL POTOMAC
Hoy la prensa y los responsables de las campañas demócratas y republicanas están concentrados en las primarias de Maryland, Virginia y del distrito de Columbia, el martes 12. Debido a su ubicación geográfica --son colindantes con las riberas del río Potomac--, los analistas han bautizado las elecciones primarias en el área metropolitana como el Súper Potomac, donde la población afroamericana e hispana son importantes.
Obama llega a la capital estadounidense con una importante ventaja en materia de recaudación de fondos. Pero Clinton se siente segura de capitalizar el voto negro, amén del fuerte apoyo que recibe del electorado femenino e hispano. Las últimas encuestas indican que ella conserva el respaldo del 61% de hispanos, frente al 37% que apoya a Obama.
Pero no se puede olvidar que durante la votación del Supermartes, el senador por Illinois tuvo el apoyo del 82% de los votantes afroamericanos y contó con el 49% del voto de los hombres blancos, ante solo el 44% que respaldó a Clinton.
FESTIVAL DE DELEGADOS
Ahora todos en EE.UU. hablan de las primarias y especulan con la cantidad real de delegados que tiene cada precandidato. Y si bien en el lado republicano el panorama es claro y favorable para John McCain, entre los demócratas la cosa sigue complicada: Obama se impuso en 13 estados y la ex primera dama en ocho el 5 de febrero.
Aunque Clinton ganó en los estados con mayor número de delegados, las cifras han variado. Además, la cadena NBC informó esta semana que es Obama quien ahora lidera la carrera por la nominación demócrata con 838 delegados contra 834 de Clinton.
Sin embargo, la CBS pone primera a Clinton 974 a 906; ABC dice que las cifras son 872 a 793, también a favor de Clinton. Lo mismo dicen las cadenas Fox (900 a 824) y CNN (818 a 730), mientras que para los diarios "The New York Times" y "The Washington Post", la diferencia es de 80 y 38 delegados, respectivamente, en ambos casos a favor de Clinton.
FUERA DE CAMPAÑA
El ex gobernador de Massachusetts y aspirante a la nominación presidencial, Mitt Romney, suspendió su candidatura ya que el resultado que obtuvo el martes 5 no fue el esperado: solo ganó en seis de los 21 estados en disputa.
La decisión --según dijo-- fue tomada tras una reunión con su equipo de colaboradores.
Durante su discurso en Washington, Romney no brindó su apoyo a McCain y se limitó a resaltar el único tema con el cual coincide con el senador por Arizona: la guerra contra el terrorismo. Además, aclaró que había tomado su decisión "por la unidad del partido". Romney gastó 35 millones de dólares de su fortuna personal durante la campaña.
RECAUDACIÓN EN MARCHA
Todo indica que el empate virtual entre Obama y Clinton sigue generando situaciones inesperadas. Esta semana la campaña del senador por Illinois anunció que ha recaudado 7,2 millones de dólares después del Supermartes, cifra que se suma a los 32 millones de dólares recaudados en enero.
Por su parte, Clinton reconoció que ella misma prestó a su campaña 5 millones de dólares, los que se suman a los 13,5 millones de dólares recaudados en enero.
Así las cosas, Obama enfrenta con cierta ventaja las próximas fechas de las primarias.
EL ANSIADO VOTO HISPANO
Los candidatos saben que hay más de 17 millones de personas de origen hispano aptos para votar en las elecciones presidenciales de noviembre. Eso equivale a casi un 9% del electorado.
Recientes estadísticas provenientes de California revelan que el 30% de los votantes demócratas fue latino, lo que supone una cifra récord ya que duplica la participación en los comicios de los años 2000 y 2004. La Secretaría del estado de California señaló que las cifras muestran una equivalencia entre el porcentaje de los votantes latinos demócratas y la proporción de hispanos adultos en el estado.
En las primarias republicanas, también se notó un incremento en la participación latina, ya que el 13% del total de votantes fue hispano, en comparación con el 9% del 2000 y del 5% del 2004.
Una de las razones para el despegue de la participación latina en las urnas tiene que ver con las campañas que las principales coaliciones defensoras de los inmigrantes en California iniciaron desde el 2006. Estas motivaron a los latinos a lograr un cambio en las leyes de inmigración a través del voto.
En Los Ángeles y otras ciudades de California, esas coaliciones promovieron la campaña "Hoy marchamos y mañana votamos", que fue continuada tras el fracaso de los proyectos de reforma a la ley de inmigración en el Congreso.
QUÉ SE VIENE
412 de febrero: Primarias demócratas y republicanas en Maryland, Virginia y en el distrito de Columbia.
44 de marzo: Primarias demócratas y republicanas en Texas, Rhode Island, Vermont y Ohio. Para esta fecha ya se habrá elegido a más del 81% de delegados del Partido Demócrata.
411 de marzo: Primarias republicanas y demócratas en Mississippi.
422 de abril: Primarias republicanas y demócratas en Pensilvania.
46 de mayo: Primarias demócratas y republicanas en Carolina del Norte e Indiana.
420 de mayo: Primarias republicanas y demócratas en Kentucky y Oregon.
AL GRANO
Benjamín G. Hess. ANALISTA POLÍTICO DE UNIVERSITY FOR PACE UN-COSTA RICA
"Ningún candidato domina las primarias"
3¿Qué de nuevo o revolucionario ve en las elecciones primarias del 2008?
Por primera vez en más de 50 años, ni el actual presidente (George W. Bush) ni el actual vicepresidente Dick Cheney están postulando para la presidencia.
3¿Se logró algo nuevo después del Supermartes?
Por supuesto que el interés creció entre los votantes y se empezaron a definir ciertas posiciones. En el Partido Republicano, luego del Supemartes, John McCain se perfila ahora como el favorito para ser el candidato presidencial.
3¿Cómo ve la situación en el bando demócrata?
Allí la pelea sigue cerrada y el pronóstico aún es reservado. Hillary Rodham Clinton, la senadora de Nueva York, y Barack Obama, el senador de Illinois, siguen casi empatados en las primarias demócratas. Muchas veces el Supermartes define quiénes serán los candidatos para las elecciones presidenciales, pero este año ningún candidato ha dominado las primarias.
3¿El voto latino puede definir las elecciones presidenciales en noviembre?
El voto latino ha jugado y sigue jugando un papel importante en las primarias, especialmente en la carrera demócrata. Según el Pew Hispanic Center, los asuntos de mayor importancia para los latinos son la educación, el seguro de salud, la economía, el crimen y la inmigración.
3¿Hay posibilidades de un giro político hacia los republicanos?
En política todo es posible. Sin embargo, no podemos ignorar que si McCain fuese el candidato republicano, podría quitar parte del voto latino al candidato demócrata debido a su respaldo en una reforma migratoria comprensiva, que brinda un camino a la legalización para los 12 millones de inmigrantes indocumentados que se encuentran actualmente en Estados Unidos.