PELEA DEMÓCRATA LLEGA A LAS PUERTAS DE LA CASA BLANCA
Por Miguel Vivanco. Corresponsal
WASHINGTON. El próximo martes en los predios de la capital estadounidense se escenificará una nueva 'batalla' por alcanzar el poder. Otra vez las disputas involucran a representantes de la raza negra y blanca, como si se tratase de un capítulo inconcluso de la Guerra de Secesión librada en 1861, en la que unos exigían cambios radicales y otros únicamente pensaban en el auge industrial. La gran diferencia es que en el 2008 tanto el senador Barack Obama como la ex primera dama Hillary Clinton no tendrán que recurrir a las armas para obtener una victoria, sino esperar que el voto democrático los gratifique con un triunfo.
Hasta el martes los asesores de ambos precandidatos desplegarán toda clase de estrategias para tratar de ganar las primarias en los estados de Maryland y Virginia, así como en el distrito de Columbia (sede oficial de la Casa Blanca). Debido a la alta concentración de votantes afroamericanos e hispanos, se da por descontado que la disputa electoral será muy especial.
Hace unos días el senador Edward Kennedy, su sobrina Caroline Kennedy (hija del asesinado presidente John F. Kennedy) y su hijo el representante Patrick Kennedy acompañaron a Obama en una visita a la American University de Washington. Casi de inmediato Clinton anunció que había obtenido el respaldo de Kathleen Kennedy Townsend, hija del asesinado senador Robert F. Kennedy y vicegobernadora de Maryland en la década anterior.
En la presente edición se hace una revisión de lo actuado hasta el momento por los partidos Demócrata y Republicano y un análisis de los beneficios que se derivan de las elecciones primarias.
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