Por Fernando Vivas
El Francotirador disparó por la culata. Con buena puntería y mejor humor. Reconoció ante ex alcalde de San Isidro Jorge Salmón, entre jijijís y lances al 'Zorro' Christian Meier, que hizo muy mal en apoyar la candidatura de Antonio Meier a la plaza de Salmón.
Valga el mea culpa, aunque en lugar de golpearse el pecho parecía que los dedos de Jaime nos hacían la señal del pirulín, que tan mentado estuvo en su entrevista previa con la sexóloga Alessandra Rampolla. Esa es la irresistible levedad del tirador, que tiene muy poco de franco cuando habla en serio y bastante cuando habla en broma.
Por supuesto, la causa de la rectificación la esgrimió con su misma incontenible sorna. Dijo que, además de que el desagradecido de Christian no le dio bola, la bulla matinal de una maratón de corredores bajo su habitación en el hotel Country lo despertó bruscamente con una iluminación cívica: ¡Meier, te cagaste conmigo!
Bah, Jaime intuye y Salmón, que es publicista zorro se lo confirmó, que su campaña por el papá de Christian fue decisiva para darle el triunfo. Que pecó de sesgado y se sentó en la equidad; que dejó correr, a favor de los Meier, la leyenda urbana de El Olivar rociado de agua con excrementos; que eso no se hace en TV en una coyuntura electoral.
Pero Jaime siempre cae parado. En eso consiste su arrollador ingenio. No hay travesura suya que al final no sirva para un efecto ilustrativo: con el triunfo de Meier, cuyo mayor título promovido en la tele era ser el papá del 'Zorro' y oponerse a una reelección municipal (aunque había sido regidor por Lima en la lista del fujimorismo reeleccionista), se demostró que la población electoral de mayor nivel educativo promedio es tan o más susceptible de ser influida por la tele que su polo opuesto.
Nunca estaremos seguros de que Meier ganó gracias a Jaime y tampoco podemos saber si San Isidro estaría mejor de seguir en manos de Salmón, pero la barbaridad de Jaime ha regalado a la sociología electoral y la psicología social un buen caso para abrir debate. Y ya quiero ver la réplica de Meier