Cuenta la historia que cuando a los poderosos señores que reinaban estas tierras se les antojaba algunos alimentos, una vestimenta especial o joyas enviaban a sus emisarios a realizar intercambios comerciales con una especie de moneda que solo era utilizada por los gobernantes.
Es así como los arqueólogos Carlos Elera e Izumi Shimada han podido explicar la presencia de conchas de spondylus, esmeraldas y otras joyas preciosas en las tumbas de élite que han logrado desenterrar en el Santuario Histórico Bosque de Pomac.
La primera noticia sobre la existencia de las monedas sicán data del año 1983, cuando ambos científicos llevaron a cabo un proyecto de investigación en la huaca La Merced, donde descubrieron decenas de estos objetos, que inicialmente fueron bautizados como naipes porque estaban superpuestos, pero luego se determinó que constituyeron un medio de intercambio entre los habitantes de las costas peruanas, culturas ecuatorianas y otros grupos ubicados hasta el extremo del litoral mexicano, en el Océano Pacífico.
Como una forma de continuar con esta tradición, que hace más de mil años fue un símbolo de poder, el Gobierno Regional de Lambayeque decidió revalorar la importancia de estas monedas, las cuales fueron utilizadas hace unos 1.100 años, durante la época Sicán Medio.
La iniciativa de Yehude Simon no ha quedado solo como una investigación, sino que también ha requerido la habilidad del joyero Orlando Garay Farro, quien, empleando todo su ingenio, ha empezado a acuñar las monedas sicán.