Tacna [EFE]. Era el coronel pero se comportó con modales de soldado raso. Bolognesi empató ayer sin goles con el Flamengo de Brasil, en un partido con pocas luces y escasas emociones por el Grupo 4 de la Copa Libertadores.
Bolo mostró más ganas que fútbol para afrontar los nervios de un encuentro en el que su rival, que llegó como amplio favorito, tampoco tuvo muchos argumentos y recurrió a sus individualidades para controlar las acciones.
Con poco para el análisis en la primera mitad, más allá de un Bolognesi entusiasta y sin peso ofensivo, Flamengo se adueñó del medio sector, aunque dio la impresión de que buscaba que los goles llegaran por el peso de su camiseta.
Entre lo más destacado, Bruno salvó su portería a los 10 minutos tras una buena anticipación del atacante peruano Gonzales Vigil, el que más buscó para los locales.
Dos minutos después, un balonazo de Leo Moura fue desviado por Penny, tras lo cual el juego se centró en constantes avances de los brasileños y reiteradas faltas de los peruanos.
En medio de ese ir y venir del balón, los brasileños se cansaron de cobrar tiros libres sin mayor riesgo, salvo uno que, a los 39, fue enviado por Juan y que obligó a una atajada de Penny.
El poco poder ofensivo de los locales y la evidente satisfacción de los brasileños con el empate como visitantes, hizo que las acciones adquirieran un desarrollo casi de cámara lenta.
El Bolognesi apostó, luego, por fortalecer su ofensiva, con el ingreso de Chávez por Ross y, en los últimos minutos, del repatriado de Inglaterra Miguel Mosto, que entró por un agotado Gonzales Vigil.
Los cambios no surtieron mayor efecto y las arremetidas del Flamengo también se diluyeron para finalmente sellar un empate que traslada la expectativa del Grupo 4 al resultado del partido que jugarán hoy, en el Cusco, el Cienciano de Perú y Nacional de Uruguay.