La Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) aprobó el nuevo reglamento de tarjetas de crédito, el mismo que reemplaza a la versión del 2000, pues se hace necesario actualizar determinados procedimientos y conceptos.
La norma se da para reforzar las medidas de seguridad empleadas por las empresas emisoras de estos instrumentos, a fin de evitar que se suplante a los titulares o usuarios de dichas tarjetas y evitar su utilización fraudulenta tras su extravío, sustracción o pérdida. Por primera vez, se contempla la posibilidad de que el pago por concepto del seguro contra el uso indebido de la tarjeta sea negociado por las partes contratantes (cliente y emisor del instrumento), de manera que se establezcan las condiciones de cobertura y quién asumirá el costo de dicho seguro. Asimismo, se establece una serie de condiciones mínimas que deben aparecer en el contrato de crédito.
Además, se busca eliminar la posibilidad de que una institución financiera pueda emitir tarjetas a nombre de un individuo sin conocimiento de este, como ha ocurrido en algunos casos, de modo que para la activación de la tarjeta se requerirá, obligatoriamente, la firma del titular.