Una sorpresiva explosión producida durante el incendio de una ferretería y almacén de pinturas de Villa María del Triunfo causó ayer heridas y quemaduras leves a tres bomberos y cinco periodistas.
Los primeros intentaban abrir las puertas de la ferretería San Pedro, ubicada en la cuadra 18 de la avenida Pachacútec, cuando quedaron aturdidos al ser lanzados contra el piso por la repentina explosión del material inflamable
Los bomberos, identificados como el teniente Aldo Castro, el capitán Mario Pinedo y el seccionista Jesús Sandoval, sufrieron la caída de parte del muro del segundo nivel del local, que sucumbió al estallido. Sus compañeros los auxiliaron rápidamente y los trasladaron a la clínica Maison de Santé de Surco.
La onda expansiva también alcanzó a cinco periodistas que se encontraban con sus cámaras en el frontis de la ferretería, haciendo tomas del incendio. Ellos son Gustavo Sánchez Valenzuela de El Comercio, Denisse Sotomayor de "Trome", Álex Vigo y Walter Valqui de Televisión Nacional del Perú, así como Carlos Febres de ATV.
Por suerte, solo resultaron con golpes, quemaduras menores y heridas en los brazos, debido a que fueron lanzados contra el suelo. Eran las 00:58 a.m. cuando se produjo el estallido.
FUEGO DESTRUCTOR
Luego de la explosión, el local fue cubierto totalmente por las llamas que alcanzaron también a tres talleres de carpintería colindantes. Thinner, alcohol, pinturas, solventes y otros productos químicos alimentaban las llamas que iluminaron el cielo y despertaron a los vecinos.
Los bomberos necesitaron unos 15 camiones-cisterna, así como tres unidades de Sedapal para controlar el incendio. En esa arriesgada tarea, otros tres bomberos sufrieron cuadros de asfixia, por lo que fueron evacuados a la misma clínica que sus compañeros. Uno de los bomberos quedó internado, pero fue dado de alta durante la mañana.
El comandante Julio Méndez mostró su preocupación al constatar que los grifos de suministro de agua estaban separados a 400 metros de distancia, cuando, por ser una zona industrial, deberían estar a solo cien metros.
El dueño del local, Julio Zamudio, dijo impávido a la policía que desconocía las causas del siniestro. Él llegó al lugar apenas empezó la emergencia. La ferretería estaba asegurada, según señaló. Tras cuatro horas de labor, los bomberos pudieron controlar el siniestro.