Por Luis Puiggrós
Fue un placer asistir al Monumental el miércoles último para gozar del coraje, la garra y el fútbol demostrado por la Universidad San Martín al derrotar por 2 a 0 al River Plate, sobredimensionado por la invasión intelectual argentina, que ha acaparado varias cadenas de televisión, en especial Fox Sports Argentina (el agregado es mío), pues de lo único que hablan es del deporte y deportistas de ese país, del resto no tienen ni idea.
El deporte es solidaridad y compromiso social. Lo demostró el equipo español de la Copa Davis que visitó Pisco, compartió con los damnificados y realizó donaciones en una actitud que los honra, todo recogido en una excelente y humana nota de Miguel Villegas en El Comercio.
Estas actitudes contrastan con la inexcusable postura de Luis Horna, quien sufre de continuas y extrañas lesiones, se ha retirado en 13 partidos, donde generalmente iba perdiendo, hecho publicado en dos estupendos informes de El Comercio, pues no se presentó a jugar el viernes 8 contra Almagro por la Davis al aducir una contractura muscular, lesión que no se cura rápidamente, y apareció después tan campante al día siguiente, actuando en el dobles. ¿Habrá tratado de salvar su imagen? ¿Habrá 'arrugado'? Miranda sí jugó sus tres partidos.
San Martín, fundado el 25 de agosto del 2004, ingresó pronto a la universidad del fútbol profesional, donde la terminó brillantemente como campeón nacional 2007. Faltaba la tesis para graduarse. Esta resultó notable al vencer a su linajudo rival.
El mejor elogio para los dirigidos por Víctor Rivera es que fue un EQUIPO, además ordenado, favorecido por el temprano gol conseguido, el gol marca el trámite del partido, que fortaleció su planteamiento de jugar de contragolpe. El River en desventaja tomó la iniciativa y dejó espacios en defensa.
San Martín utilizó un 4-4-1-1. Los cuatro del fondo Huamán (2) y Salas (20) como laterales, por el medio Reyes (4) y un inconmensurable Contreras (5) nunca pasaron la mitad de la cancha. Como volantes centrales actuaron un magnífico Pérez (19) e Hinostroza (6), que equilibraron al equipo. Para la salida Leguizamón (10), reemplazado por José Luis Díaz (8) de grandes campañas en Cobreloa, autor de un golazo, y un brillante Del Solar (18), nunca más 'Chemito', FERNANDO con mayúsculas. García (16) detrás de un espectacular Ovelar (9), toda una sorpresa, moviéndose por todo el frente de ataque y destrozando la lenta defensa riverplatense.
Un debut histórico en la Libertadores. Ahora, con los pies en la tierra, no hay que dormirse en los laureles. Esto recién comienza.