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OBRA. Herederos

Salvar o no a Laura de Nabokov

LONDRES [EFE]. Salvar o destruir --como quiso el autor-- la última e inconclusa novela de Vladimir Nabokov (1899-1977) es el dilema que divide actualmente a los numerosos admiradores de la obra del autor de "Lolita". Es una cuestión que deberá resolver --si no la ha resuelto ya-- su hijo y heredero Dmitri, el único que tiene la llave del depósito del banco suizo donde se guarda el original de "Laura".

Las pocas personas que han visto el manuscrito lo describen como una obra técnicamente brillante, pero la cuestión es si Dmitri cumplirá el deseo testamentario de su padre de que se destruya el manuscrito. Según este, "Laura habría sido la novela más brillante de mi padre, la destilación más concentrada de su creatividad, pero cuya publicación en estado incompleto él prohibió expresamente".

Preguntado por el diario "The Times" por qué el propio autor no destruyó el manuscrito, Dmitri responde: "Tenía prisa por seguir su inspiración y no sabía cuántos días le quedaban de vida. De haberlo sabido, tal vez habría actuado antes de morir". Dmitri agrega en sus respuestas enviadas por correo electrónico al periódico británico que su padre dejó perfectamente claro que no deseaba que algún libro inconcluso perturbara su memoria.

El hijo de Nabokov, que se refiere a su deber filial en relación con la posible destrucción del libro, dice, sin embargo, que es exagerado afirmar que se enfrenta a un conflicto como el del príncipe Hamlet. "Es más bien una especie de zumbido interrogatorio que de vez en cuando emerge a la superficie de mi conciencia, pero tengo muchas otras cosas en qué pensar", explica Dmitri.

Preguntado sobre cómo destruirá el original (¿incinerándolo, rompiendo sus páginas?), Dmitri responde, enigmáticamente: "Tal vez lo haya hecho y prefiero no revelar el método".

Un primo carnal de Dmitri, Iván Nabokov, que estudió con él en la Universidad de Harvard y trabaja ahora como editor en Francia, dijo a "The Times" que hace tiempo que no habla con su pariente de ese asunto y que creía que la cuestión había quedado ya resuelta.

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