Por Iván Herrera Orsi
Hay días en que Ana Saravia regresa a su casa ronca de tanto reírse. Ella dirige un taller de actuación y relajación en el Centro del Adulto Mayor de la Municipalidad de Miraflores. Ana y sus alumnas ríen cuando remedan el paso de un borracho o de una meretriz en busca de clientes; y cuando se aplican, formadas en círculo, a juegos de memoria.
También cuando Ana suelta una carcajada y hace el ademán de sacarse la risa de los labios y lanzarla a alguien, como si fuera una pelota. Entonces será el turno de quien recibió el impacto imaginario, una chica de 60 o 75 años.
Ana Saravia quisiera profundizar en las técnicas de la llamada risoterapia para ayudar a otros, pero tiene un buen punto de partida: la convicción de que se puede evitar la tristeza y el extravío que agobian a muchos ancianos mediante los juegos y el humor.
Wendy Ramos, claun y fundadora de la asociación Bola Roja, ha intuido el efecto benéfico del sentido del humor en los adultos mayores. Ella ha tenido oportunidad de visitar asilos de ancianos en Arequipa, Cusco e Iquitos, y en cada ocasión la alegría le devolvió la visita. "Parecía que nos hubieran estado esperando. Entraban a todos los juegos, cantaban. También cuando he dictado talleres y ha habido adultos mayores, ha sido muy divertido. Cuando uno va creciendo, nota que es ridículo temer al ridículo", reflexiona.
Pero el efecto de la risa no se limita a un bienestar pasajero. El doctor José San Martín, del Instituto Especializado de Salud Mental Honorio Delgado-Hideyo Noguchi, explica que reír mejora la respiración y estimula la producción de endorfinas, una sustancia que alivia el dolor y fortalece el sistema inmunológico. "Todo lo que favorezca la sensación de bienestar beneficia al sistema inmunológico", remarcó.
El psiquiatra agregó que el sentido del humor desata un efecto protector contra las situaciones adversas. En una etapa de la vida en la que muchos soportan malestares físicos y el peso de la soledad, saber reírse es una actitud que ayuda a remontar las dificultades.
UNA AYUDA EXTRAORDINARIA
En esto, la familia cumple un papel irrenunciable. Al involucrar al adulto mayor en la toma de decisiones y en actividades recreativas como paseos, contribuye a mejorar su estado de ánimo.
Pero también aquellos talleres que implican juegos representan "una ayuda extraordinaria", según el doctor San Martín. Cuando la persona se mantiene activa física y mentalmente, se forman nuevas conexiones entre las neuronas, aun en la tercera edad, lo cual previene las demencias.
Si a eso le sumamos la risa, el resultado es todavía mejor. El especialista confirmó que ni siquiera es necesario que la risa sea espontánea para que resulte útil. "Toda actividad física que genera placer produce endorfinas", aclaró.
SEPA MÁS
4En el Centro del Adulto Mayor de Essalud (San Isidro) se dicta un taller de creatividad teatral que incluye juegos y buen humor (Av. El Bosque 290).
4Creciendo con el Arte dicta a pedido talleres de risoterapia en los que pueden participar adultos mayores (teléfonos 529-0053, 522-9881).
4La risoterapia plantea el uso de la risa y del sentido del humor como un tratamiento complementario al médico.