SIGUE LA OLA DE VIOLENCIA
ISLAMABAD [AP]. Pakistán sigue bajo fuego. Al menos 37 personas murieron y más de 90 resultaron heridas ayer cuando un atacante suicida estrelló su vehículo cargado de explosivos contra la oficina electoral de un candidato independiente en el noroeste de Pakistán, dijeron las autoridades.
El ataque en Parachinar, un área de la frontera con Afganistán, tuvo lugar dos días antes de los comicios parlamentarios considerados fundamentales para restaurar la democracia, tras ocho años de régimen militar del presidente Pervez Musharraf.
La mayoría de las víctimas eran miembros del Partido Popular de Pakistán que dirigía la ex primera ministra asesinada Benazir Bhutto, expresó Mushtaq Hussain, un funcionario de la zona.
El portavoz del Ministerio del Interior, Javed Iqbal Cheema, detalló que el kamikaze estalló su vehículo contra una multitud que se preparaba para comer.
Los heridos fueron trasladados a un hospital de las inmediaciones, muchos de ellos en estado grave debido a las quemaduras, expresó Raza Hussain, uno de los médicos.
"Numerosos miembros de nuestro partido yacen en medio de un charco de sangre", declaró Zafar Ali, un activista del partido de Bhutto presente en el lugar.
COMICIOS CLAVES
Las elecciones de mañana tendrán lugar en medio de un incremento de la violencia islamista en todo el país.
Los últimos sondeos de opinión muestran que la oposición está encaminada a lograr una abrumadora victoria y terminar con el régimen de Musharraf, ante lo cual el mandatario podría enfrentar un juicio político. La oposición teme que el gobierno manipule los resultados.