Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook

Marihuana al alcance de una máquina

Informe LA POLÉMICA RECIÉN EMPIEZA

Por Juan Carlos Chávez. Corresponsal

MIAMI. El uso medicinal de la marihuana (que enfrenta a las autoridades estadounidenses contra organizaciones naturistas que argumentan sus innumerables beneficios) volvió al centro del debate en California, luego de que un empresario local presentara una máquina expendedora de cannabis como las que se usan para vender refrescos y golosinas.

Bajo las leyes federales de Estados Unidos poseer, consumir, vender o cultivar la marihuana es ilegal. Sin embargo, la legislación californiana permite que un paciente crónico tenga para su consumo hasta seis plantas y una cantidad limitada de la hierba procesada, amparado en una receta médica.

El invento pone en jaque los esfuerzos del Gobierno Central de penalizar el comercio de marihuana para fines terapéuticos, una actividad absolutamente legal en 11 estados de la Unión Americana.

Vincent Mehdizadeh, propietario del Centro de Nutrición de Hierbas de Los Ángeles, estuvo planeando durante meses la forma más segura y eficiente para distribuir marihuana entre los pacientes que cuentan con un permiso legal de su médico para consumir la hierba en alguna de sus presentaciones: cigarros, galletas, infusiones y hasta dulces blandos.

Quienes defienden el uso terapéutico del cannabis y administran locales donde se comercializa entre pacientes que padecen enfermedades terminales han sido blanco de operaciones policiales y allanamientos de las entidades encargadas de cumplir la ley federal, como el FBI y la DEA.

Las intervenciones han hecho que cientos de pacientes deban buscar sus dosis de marihuana en el mercado negro, con lo que han expuesto su integridad física.

Por eso, Mehdizadeh dice que su máquina resuelve muchos de los problemas que los pacientes suelen hallar cuando tratan de adquirir marihuana en las oficinas reguladas por California y los consultorios que manejan una licencia para operar con esos fines. "Una cámara se encarga de fotografiar al paciente para comprobar que la persona que solicita la medicación está autorizada. Toman sus huellas dactilares, después la retiran (la droga) y ya está", afirma.

Hace 12 años más del 56% de los electores de California aprobó una enmienda a la ley para tramitar la Proposición 215, que despenalizó el consumo de marihuana entre enfermos con cáncer, y otras dolencias agudas. Además, amplió y reforzó la norma al acceder a dar permisos para el cultivo a especialistas capacitados.

Ambas decisiones avivaron un choque frontal entre los conservadores de Washington y los congresistas liberales del lado oeste del país, que se niegan a cumplir las órdenes de la administración de turno por considerarlas evasivas frente a un problema que requiere de una pizca de compasión, según defensores y activistas, como Judy Thompson, supervisora de un centro colectivo de marihuana medicinal, a la que le clausuraron el negocio tras una intervención abrupta de la DEA.

Las máquinas cumplen con todos los requisitos de seguridad y deben pasar una serie de pruebas antes de salir al mercado, sostuvo Mehdizadeh. "Su confiabilidad es del 100%. Es conveniente, funciona las 24 horas del día y tiene un bajo costo. Pero lo más importante es que reserva la identidad del comprador, lo que no sucede en cualquier distribuidor autorizado", agrega.

Aunque el Gobierno no reconoce ningún uso legal de la marihuana, desde 1970 cuando fue prohibida en la nación de acuerdo con los lineamientos de la ley de sustancias controladas, un sector cada vez más amplio de la opinión pública ha dejado abierta la posibilidad de una discusión menos austera y más decidida sobre el manejo de la droga y su validez médica.

No obstante, médicos e investigadores con fuerte influencia en las esferas más altas de la administración federal han dicho que el uso y manejo de la marihuana para aliviar dolores y mejorar la calidad de vida de un enfermo terminal requiere de estudios adicionales para manejar pruebas concluyentes.

HACEN FUERZA
Además de California, los estados de Alaska, Arizona, Colorado, Hawái, Maine, Montana, Nevada, Oregón, Vermont y Washington autorizan el empleo de marihuana con propósitos medicinales.

No obstante la avalancha de cuestionamientos de los proveedores de salud, como hospitales y clínicas, las máquinas que distribuyen marihuana podrían aumentar en número significativo en cuestión de solo unas semanas.

"Para vender la marihuana se necesita estar registrado en las dependencias sanitarias. Sin embargo, para las autoridades federales eso no significa nada, por esa razón los investigadores continúan desmantelando e interviniendo centros naturistas amparadas en las normas de Washington", comentó Bruce Margollin, miembro de la Organización Nacional para la Reforma de las Leyes de Marihuana.

Mientras tanto, en las calles y avenidas de Los Ángeles, los residentes del área ya saben lo que significan las iniciales AVM: máquinas expendedoras de cannabis.

"Las AVM ayudan a muchísimos pacientes que sufren dolor crónico y ansiedades, y no quieren estar esperando a que les llegue la ayuda en una, dos o tres semanas", advierte Robert Schwartz, un activista que defiende el uso de la hierba. Pero la Oficina de la Política Nacional sobre el Control de las Drogas (ONDCP) y agentes como José Martínez piensan que hay otros medicamentos capaces de aliviar los sufrimientos de pacientes terminales.

"Son mayores los efectos negativos de la marihuana para el cerebro y el cuerpo de la persona, que sus supuestas bondades", dice Martínez al ser consultado sobre el tema. "Es cuestión de tiempo. Una vez que sabemos dónde están (las máquinas), vemos de qué pie cojean para intervenirlas", comenta.

Mehdizadeh, en cuyo centro se encuentra una de las dos máquinas que han comenzado a funcionar en el centro de Los Ángeles, explicó a la prensa que esta herramienta servirá incluso para administrar dosis extra cuando los pacientes lo requieran. "Siempre y cuando tengan el permiso necesario", aclaró.

Otra de las ventajas de las AVM es que reduce en 10% el costo de cada bolsita de marihuana medicinal respecto a los consultorios naturistas, pues cuestan unos 40 dólares.

SEPA MÁS
4 Las máquinas expendedoras de cannabis o AVM toman las huellas dactilares de las dos manos del cliente antes de procesar el pedido. Asimismo es necesario el uso de una tarjeta con banda magnética para acceder al menú de opciones.
4 Los fabricantes de las máquinas evalúan la opción de ampliar los productos ofertados en las AVM. Uno de los fármacos que entrarían a la lista sería el viagra.
4 En California hay más de 200.000 pacientes registrados con licencia oficial para consumir de forma medicinal el cannabis.
4 Pese a las críticas del gobierno federal, el dueño de un negocio naturista en California ha habilitado máquinas expendedoras de marihuana para uso medicinal y terapéutico

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook