MIKE LEIGH. Cumple hoy 65 años
LONDRES [DPA]. Dos mujeres sentadas en un café. Silencio. Miradas perdidas en el vacío. Son madre e hija, pero hace muy poco que lo saben. Frente a ellas, dos tazas de té intactas. La cámara tranquila, inmóvil. No hay dramatismo exagerado ni despliegue técnico.
En las películas de Mike Leigh los personajes hablan por sí mismos y arrastran a los espectadores a un abismo humano de tristeza, frustración y soledad. En películas mayormente silenciosas y lentas como "Secretos y mentiras", el director británico de cine y teatro suele contar la desolada vida cotidiana de la gente común.
Leigh cumple hoy 65 años. Poco antes de su onomástico, su última actriz protagónica, Sally Hawkins, le dedicó el sábado el Oso de Plata a la mejor interpretación femenina que recibió por "Happy-Go-Lucky". La comedia de Leigh fue una de las favoritas de la pasada edición del Festival de Berlín.
Junto con directores como Ken Loach o Stephen Frears, Leigh es uno de los grandes representantes del cine conocido como 'new british cinema', que se centra en la realidad social de las personas de las clases trabajadora y media británicas.
"Me propuse la tarea de hacer películas extraordinarias sobre la vida común", señaló Leigh en una ocasión. "Todas mis películas giran en torno a la cuestión de cómo se comporta un individuo en la sociedad".
Al británico nunca le importó el brillo y glamour en Hollywood. "Filmo películas sobre el mundo verdadero, tal como es", señaló. "Si tuviera que elegir entre Hollywood o clavos en mis ojos, elegiría los clavos".
De todas maneras, le hubiera gustado ganar un Óscar por su drama social "Secretos y mentiras", la cinta sobre la búsqueda que hace una hija adoptiva de su madre, que obtuvo dos nominaciones en 1997. Tampoco el elogiado drama sobre el aborto "Vera Drake" (2004) ni la cinta "Topsy-Turvy" (1999) fueron premiados con el galardón de la Academia.
En cambio, Leigh obtuvo en 1996 con "Secretos y mentiras" la Palma de Oro en Cannes y en el 2004 el León de Oro en Venecia por "Vera Drake". Su objetivo de ganar también el Oso de Oro este año con "Happy-Go-Lucky", lo que lo hubiera convertido en el único director vivo en reunir los tres premios, no se cumplió.