Por Renzo Guerrero de Luna. Corresponsal
Eran los mismos del lunes. Unos 300 pobladores de las localidades de Pucyura, Cachimayo, Compone e Izcuchaca volvieron a interrumpir la carretera que va de Abancay a Cusco, en lo que significó el segundo día del paro agrario en la región imperial.
Nuevamente los manifestantes bloquearon la vía con troncos, piedras, vidrios y llantas quemadas.
Los policías no se enfrentaron a los revoltosos pese a que sufrieron todo tipo de agresiones verbales. Al parecer, la consigna fue esa: no incurrir en hechos de violencia para despejar la carretera. Y lo lograron alrededor de las 3 p.m., ya que, por acuerdo de ambas facciones, se dejó pasar a los pocos vehículos que habían llegado hasta dicho lugar, pese a la advertencia de la paralización.
La negociación se logró por la intervención de la fiscal de la provincia de Anta, Margot Molero, quien indujo a los pobladores a darle paso a los transportistas.
La representante del Ministerio Público explicó que, si bien todo se desarrolló de manera pacífica, ya se ha identificado a cinco dirigentes de la zona, quienes estarían movilizando a la gente. Ellos serían denunciados por delitos contra la seguridad pública y por interrumpir el libre tránsito.
SITUACIÓN EN PIURA
El paro en Sullana fue un fracaso. El tramo Sullana-Tambogrande-Las Lomas de la Panamericana Norte fue bloqueado y los pasajeros sufrieron algunos problemas, pero las vías hacia Piura y Talara fueron reabiertas por un fuerte contingente policial que arribó a los puntos críticos.
Los campesinos habían bloqueado las vías con maquinaria pesada y gruesos árboles.
EL DATO
Servicio de tren
La vía ferroviaria ubicada a la altura de la estación de Izcuchaca también estuvo bloqueada. Para evitar que los turistas se quedaran varados en esta zona, como pasó el lunes, la empresa Perú Rail trasladó todas las salidas de sus servicios a Ollantaytambo.