Por Renzo Guerrero de Luna. Corresponsal
Un grupo de estudiantes universitarios y sindicalistas de construcción civil intentaban derrumbar una pared del aeropuerto Alejandro Velasco Astete, pero un fuerte contingente policial lo disuadió. El enfrentamiento no duró más de 20 minutos. A esa hora se habían suspendido los vuelos. La ciudad también estaba paralizada. Explotaron unas bombas lacrimógenas y la calma volvió.
Ese fue el incidente más violento ayer en el inicio del paro de 48 horas convocado por la asamblea regional para solicitar que se deroguen las leyes de promoción de la inversión en turismo. Tres oficinas comerciales en pleno centro del Cusco fueron apedreadas.
En medida de prevención, la Dirección General de Transporte Aeronáutico (DGTA), desde las 9 a.m., canceló todos los vuelos al Cusco y sus respectivas salidas.
Tan solo habían llegado seis vuelos, y faltaban diez. La noticia incomodó a los turistas que estaban en el terminal aéreo. Según explicó el jefe del aeropuerto Velasco Astete, Fredy Zúñiga, la orden procedía de Lima y determinaba que se cancelaban todos los vuelos hasta las 7 de la noche del viernes, aunque el comunicado oficial del Ministerio de Transportes no precisaba plazo sino que señalaba que la suspensión era hasta nuevo aviso.
Dicha información no era del todo comprensible para Zúñiga debido a que el terminal aéreo estaba fuertemente resguardado por casi 400 policías, entre ellos personal llegado desde Lima.
Marta Quispe, presidenta de la Federación Departamental de Trabajadores del Cusco y coordinadora del paro, precisó que la medida de fuerza continuará debido a que las bases han ratificado las medidas de fuerza asumida.
Las autoridades calculan que el Cusco pierde 20 millones diarios con el paro.
EN PUNTOS
Presidente fustigó a responsables
Extremistas
Alan García dijo que grupos de extremistas ansiosos de ganar espacios electorales están detrás del paro en el Cusco.
Cusco dice no
Sostuvo que el pueblo cusqueño no quiere la violencia y quiere construir, no destruir.
Protestar sin destruir
Dijo que todos tienen derecho a protestar, pero no a destruir y que se debe investigar la muerte de los campesinos.