Por Víctor Zaferson
Por estos días el entrenador español Bernabé Herráez Gil reside en su natal Valencia, donde es profesor de educación primaria en el colegio Salgui y, además, coordina el trabajo de los técnicos de menores del club de fútbol de ese centro de estudios, que es filial del Valencia C.F., de la Primera División de ese país. Herráez se ha dedicado en los últimos años a ser 'ojeador' permanente de la labor que realizan en menores y mayores los directores técnicos de los diferentes clubes del circuito español.
"Lo que hago en este colegio vendría a ser una mezcla del trabajo de Los Reyes Rojos (de Lima) en lo educativo y de la Academia Deportiva Cantolao (del Callao) en lo deportivo. Tengo tiempo para ver trabajos de menores y mayores de otros lugares y para seguir el fútbol profesional nacional y extranjero. También escribo artículos en diferentes revistas digitales, todos referidos al entrenamiento en todas las categorías", dice Herráez, quien ya tiene 44 años y un pasado exitoso en el fútbol peruano.
Tiempos de campeonato
Sucede que él fue el responsable de encabezar el comando técnico de Alianza Lima en el 2001, cuando el cuadro blanquiazul logró el título nacional en el año del centenario de su fundación. El conjunto de La Victoria, que logró el cetro en el torneo Apertura de la mano del brasileño Paulo Autuori, tuvo una desastrosa actuación en el Clausura, en el que quedó décimo (de doce equipos) conducido por el serbio Iván Brzic, por Jaime Duarte y en el último tramo por Herráez, quien se desempeñaba como jefe de la unidad técnica de las divisiones menores de esa institución.
"Fui al Perú por una propuesta del representante Hugo González. Me ofreció hacerme cargo de un proyecto con menores en Alianza Lima en mayo del 2000. Todo marchaba bien, gané varios títulos con los juveniles (con George Forsyth, Paolo Guerrero, Jefferson Farfán, Wilmer Aguirre, Juan Diego Gonzales Vigil, entre otros). Pero la directiva que presidió Alberto Masías me propuso conducir al primer equipo, que estaba colero, en los últimos partidos del Clausura. Y acepté. Le ganamos el 'play off' a Cienciano por penales en el Cusco. Fue algo increíble todo lo que pasó", rememora el español.
"Recuerdo que mi asistente era Víctor 'Chino' Rivera. Y me alegró sobremanera que hubiese logrado el título con la Universidad (de San Martín de Porres) el año pasado. Es una persona muy profesional, responsable y dedicada. Se lo merece porque empezó de muy abajo en esto", añade nostálgico Herráez, quien tenía en ese plantel a Gustavo Roverano, José Soto, Marko Ciurlizza, Palinha, Eduardo Esidio, Waldir Sáenz, Henry Quinteros, entre los más importantes, y a los que la prensa deportiva bautizó como 'Dream Team'.
Nostalgia hispana
Herráez pudo haberse quedado en el Perú porque la directiva aliancista le ofreció renovarle para el 2002, pero prefirió volver a España y buscar oportunidades allá. Repetir quizá épocas como cuando fue asistente de Benito Floro en el Albacete español en la Primera División 1991-1992. Floro sería después técnico del Real Madrid. "Trabajar en el Perú fue una experiencia muy valiosa. Tengo el más grato recuerdo de mi vivencia allá por los dirigentes, los jugadores y los hinchas, quienes me trataron superbién. Me gustaría volver. Tuve varias posibilidades de trabajar de nuevo en el extranjero, pero no se concretaron. Me apetecería volver a la élite, pero no depende de mí, sino de la gente que manda, dirigentes o directores deportivos que crean que les puedo ser útil en algún momento".