Aterricen
Señores Directores:
El 14/02/08 publicaron el editorial "Lima merece un aeropuerto acorde al contrato con LAP". Al respecto, queremos precisar lo siguiente: LAP ha presentado al Ministerio de Transportes un pedido de enmienda para mejorar, precisar y, en algunos casos, reconsiderar distintos aspectos del contrato de concesión. La solicitud se presentó en octubre del 2007 y hasta ahora no hemos recibido comunicación formal del MTC. Este pedido no supone un cambio sustancial al contrato, como lo ha declarado la ministra Verónica Zavala el 12 de febrero a RPP: "No son cambios estructurales... para ser justos [no es que hayan planteado] un cambio radical al contrato... Por lo demás, es un concesionario bastante serio". No es cierto, como señalan en su editorial, que LAP esté presionando para sucesivas renegociaciones del contrato. Las que ha habido, que son públicas, buscaron precisar un documento que, por ser el primero de su tipo, requería diversas aclaraciones. Ninguna enmienda modifica la esencia del contrato. La retribución al Estado del 46,511% de los ingresos brutos del concesionario no se ha modificado ni pretendido modificar. Proponemos lograr un óptimo desarrollo de las operaciones del Jorge Chávez, asegurar la sostenibilidad de la concesión, ofrecer tarifas competitivas e invertir eficientemente para no sobredimensionar la infraestructura. Sobre la segunda pista de aterrizaje, para LAP es claro que es necesaria. La discusión gira en torno a cuándo realmente lo será. Según el Manual de Aeródromos de la OACI, es necesaria cuando se producen 200 mil aterrizajes y despegues al año. El 2007 se cerró con 93 mil aterrizajes y despegues en el Jorge Chávez. Estamos muy lejos de la cifra límite. La segunda pista, sin demanda que la requiera, se traduce en infraestructura sobredimensionada, inversión ineficiente, mayores tarifas y menor competitividad. Si el Estado opta por no modificar este aspecto del contrato, LAP cumplirá con lo dispuesto en él. Eso significa que cinco años después de que el Estado nos entregue los 7 millones de metros cuadrados a expropiar, debidamente saneados (tiene plazo entre el 14 de febrero del 2009 y el 14 de febrero del 2013), la segunda pista estará operativa. Por otra parte, el nivel de servicio que ha recomendado la propia IATA para el Jorge Chávez es el IATA C, que es el nivel máximo que ostentan los demás aeropuertos de la región. Sin embargo, el Jorge Chávez es el único de la región que exhibe la calificación IATA B. Esto, que en apariencia puede ser destacado, lo que provoca es una infraestructura sobredimensionada, con espacios vacíos o capacidad instalada ociosa que, más allá de hacer eficiente una inversión, se traduce en tarifas que son pagadas entre menos personas, dado que las instalaciones fueron diseñadas para más personas. En este caso, si el Estado considera que no se justifica un cambio, LAP mantendrá la dimensión de la infraestructura como exige el contrato. Pero habrá, en el mediano plazo, un impacto negativo en la competitividad del Jorge Chávez.
Atentamente,
JAIME DALY ARBULÚ
Gerente general de LAP
CLAUDIA VIVANCO CALDERÓN
Gerente de Asuntos Corporativos de LAP
4Tal parece que Lima Airport Partners pretende rectificar nuestro editorial. En la práctica, se trata de una réplica pues pretende rectificar una opinión. Sin estar obligados ni ética ni legalmente a ello, hemos publicado la carta en aras de dar cabida a posiciones que no necesariamente son las nuestras. Sin embargo, debemos dejar en claro que a quien LAP debe rectificar es a la ministra Verónica Zavala, pues son sus declaraciones las que hicimos nuestras y que ellos pretenden retrucar. Entrando al fondo del tema: que lo que pretenda LAP sea hacer una "aclaración" del contrato y no le quieran llamar a ello "renegociación" no nos impide a nosotros hacerlo, pues en esta misma carta queda claro que sugieren cambiar --o sea, renegociar-- aspectos claves de este como el referido a la construcción de una segunda pista. Respecto de las calificaciones IATA, quisiéramos menos ambigüedad de parte de LAP: si están dando a entender que les incomoda la categoría B, pues el nivel de infraestructura y servicio que esta demanda no estaría acorde con el volumen de pasajeros que actualmente recibe el aeropuerto y, por lo tanto preferirían la C, pues hay que decirlo sin ambages. Y, claro, ello implicaría otra renegociación del contrato. Por cierto, hemos recibido una segunda carta de LAP, esta pretende rectificar un artículo de Fritz Du Bois publicado en la edición del 17 de febrero (Página A9) y que nos abstenemos de publicar en procura de no aburrir a nuestros lectores con argumentos similares a estos. Si lo que LAP pretende es enviarnos cartas de rectificación por cada información que no les gusta y de esta manera procurar que nos autocensuremos para evitar molestias, pues les decimos que solo publicaremos las que realmente rectifiquen datos erróneamente consignados, si es que los hubiera. Solo a ello estamos obligados.