Cuando los comuneros escuchan hablar de rancha se les escarapela la piel. Para ellos es sinónimo de hambre y pérdida de cosecha. Es que la rancha, una enfermedad causada por el hongo 'Phytophthora infestans', daña hojas, tallos, ampulos y tubérculo, a tal punto que podría echar a perder la totalidad de la cosecha de papa.
Esto es lo que padeció hace algunos años la comunidad de Cochacochayoc, cuando más de 400 hectáreas de papa fueron diezmadas en cuestión de días.
Pero no hay rancha que dure cien años... Gracias al apoyo del Instituto Nacional de Investigación Agraria y del Centro Internacional de la Papa, los comuneros de Cochacochayoc han liberado dos nuevas variedades de papa: pallay poncho y puka lliclla, ambas resistentes a este hongo, de alto rendimiento y agradable sabor.