DESLIZAMIENTOS DE LODO Y PIEDRAS AMENAZAN POBLADOS DE LIMA Y HUAROCHIRÍ
Por Franklin Briceño Huamán
El aumento de las lluvias provocó huaicos ayer en la Carretera Central y un incremento del caudal de los ríos Rímac y Chillón. Eso fue lo que informó el especialista del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) Nelson Quispe. "Las lluvias intensificadas por el fenómeno de La Niña podrían generar más huaicos y posibles desbordes de los ríos Chillón y Rímac", dijo el experto a El Comercio.
Anteayer, alrededor de las 9 de la noche, se produjo un huaico a la altura del kilómetro 51 de la Carretera Central. El torrente de lodo y piedras cayó cerca de la vía en el distrito de Santa Cruz de Cocachacra, uno de los 32 que tiene la provincia limeña de Huarochirí. Según la directora de Hidrología Operativa del Senamhi, Gladys Chamorro, este huaico es el segundo de este año de considerable magnitud. "No ha habido huaicos de intensidad desde inicios del año. Gracias a Dios, esta vez no ha habido pérdidas materiales ni humanas", indicó. El primer huaico había afectado el mismo kilómetro siete horas antes.
Chamorro precisó que, en enero, hubo pequeños deslizamientos de lodo pero, por su magnitud, no se los podía llamar huaicos.
MÁS PIEDRAS Y HUAICOS
Ayer a partir de las 4 a.m., se deslizaron piedras en varios tramos del kilómetro 64 de la Carretera Central, en el distrito de San Jerónimo de Surco. Esto provocó que una camioneta, de placa PGF-282, se estrellara contra las rocas derrumbadas. No se reportaron heridos. El tránsito vehicular de la zona estuvo restringido hasta las 10 a.m., hora en que la maquinaria del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) normalizó el paso de vehículos.
Las lluvias constantes en la Carretera Central causaron un tercer huaico a las 4 p.m. El lugar donde ocurrió el deslizamiento de lodo y piedras fue el kilómetro 33 de la vía que conecta Lima con el centro del país. La zona del huaico es conocida como San Antonio del Pedregal. Felizmente, el lodo no llegó a interrumpir el tránsito vehicular por la reacción de la Municipalidad de Chosica, que movilizó maquinaria pesada. Durante las dos horas que duró la remoción del material, los serenos y el personal del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) trabajaron juntos para ayudar a los transeúntes a cruzar la carretera inundada. Hasta el cierre de esta edición, la lluvia continuaba cayendo en el sector.
¿QUÉ CAUSA UN HUAICO?
Según Alberto Bisbal, director nacional de Prevención del Indeci, el aumento de lluvias está ocasionando la saturación del suelo en las quebradas de los distritos de San Mateo de Huanchor, Matucana y Chosica. "La acumulación de lluvia hace que el suelo ya no tenga capacidad de absorción y, por tanto, las precipitaciones que caigan generarán irremediables deslizamientos de lodo y piedra", explicó.
Para Bisbal, esa es la razón por la que los huaicos están golpeando zonas aledañas a la Carretera Central desde hace dos días.
CAUDAL EN AUMENTO
Las lluvias hicieron aumentar también el caudal de los ríos Rímac y Chillón. Las mediciones del Indeci precisaron que el caudal del río Rímac, que normalmente es de 50 metros cúbicos por segundo, aumentó ayer hasta alcanzar los 80,4 metros cúbicos. Es decir, se registró un incremento de 58%. El mismo reporte indicó que el río Chillón, cuyo caudal promedio es de 10,7 metros cúbicos por segundo, llegó a 21,8 metros cúbicos por segundo. Ello representa un preocupante aumento de 104%.
El reporte hidrológico del Senamhi recomendó que la población se mantenga alerta, ya que las precipitaciones continúan intensificándose. El mismo informe previene que son vulnerables los poblados de la parte baja de la ribera del río Chillón; específicamente, la urbanización San Diego del distrito de San Martín de Porres; la urbanización Los Portales y el asentamiento humano Cuela, en el distrito de Puente Piedra; y el sector de Punchauca en Carabayllo.
PREOCUPACIÓN Y DESBORDE
¿Qué se siente dormir al lado del río Rímac? Preocupación y miedo. Eso fue lo que expresaron ayer los moradores del asentamiento humano 27 de Junio del poblado de Ñaña, en el kilómetro 19 de la Carretera Central. Ellos han comenzado a vigilar el aumento del caudal del río Rímac.
Reunidos en círculos, algunos quemaron neumáticos para calentarse y tener luz que les permita observar el río. Otros usaron linternas y antorchas para caminar en la oscuridad.
Lo lamentable del caso es que no desean abandonar la zona, pues dicen que no tienen un lugar para trasladarse. La policía mantiene vigilada la zona, al igual que el personal de Defensa Civil, que instaló cinco carpas.
Si en Ñaña el gran río Rímac todavía amenaza con desbordarse, en la carretera de penetración al distrito de Pucusana, a la altura del kilómetro 60 de la Panamericana Sur, el pequeño río Chilca se desbordó desde las 6:00 a.m. El Comercio comprobó que la desembocadura de este río inundó lentamente la carretera de penetración en un tramo de casi 800 metros. Los autos y combis que van desde Pucusana hasta Lurín y Lima tuvieron que vadear las aguas que se siguen acumulando en la mencionada vía. El alcalde del distrito, Juan Cuya (Unidad Nacional), pidió maquinaria a Indeci y a la Municipalidad de Lima para encauzar el río Chilca . Hasta el cierre de la edición, la ayuda era solamente una promesa.
A SU SERVICIO
Qué hacer cuando ocurre un huaico
Organizarse
Bajo la orientación de la municipalidad de su distrito agrúpese con sus vecinos y diseñe una estrategia para una rápida evacuación.
Protegerse
Consiga sacos de arena para proteger exteriormente las puertas y ventanas en caso de emergencia.
Limpiar obstáculos
Organícese con sus vecinos y limpie las calles de piedras que impidan la rápida evacuación durante el suceso.
Buscar zonas altas
Durante un desborde, si vive en una zona de riesgo y no puede salir de su vivienda, suba al techo y espere a que el huaico o la inundación se haya disipado.
Ir a las rutas de escape
Diríjase por las rutas previstas para la evacuación hacia zonas seguras. Trate de mantener la calma.
Caminar con cuidado
No intente cruzar a pie una corriente de agua que sobrepase sus rodillas. De igual modo, no pise, no toque ni mueva los cables de energía eléctrica caídos durante la emergencia.
Después de un huaico
Colabore con los dirigentes en la canalización de la ayuda para los vecinos afectados.