EL SUCESOR DE FIDEL
LA HABANA [AFP]. El nuevo presidente de Cuba, Raúl Castro, de 76 años, carece del carisma de su hermano Fidel, pero es el hombre fuerte del sostén militar del régimen. Realista, con dotes de organizador y de lograr consensos.
Diecinueve meses de gobierno provisional tras la grave crisis de salud de Fidel, le dio una imagen de firme partidario de la polémica y el cambio, en vez de la del general enérgico y duro que mantuvo por decenios.
Raúl fue el general que implementó en los años 60 unidades militares que persiguieron a homosexuales y otras personas 'mal vistas' por el gobierno, y también el político que encabezó el cierre de una revista de intelectuales en 1971. Pero hace solo unos días aplaudió a Antón Arrufat, uno de los escritores censurados durante los años 60 y 70, tras oír su discurso en el que criticó aquella época.
El año pasado, Raúl convocó a reparar lo mal hecho y desató la lengua de los cubanos cuando los alentó a hablar de los problemas "con sinceridad y valentía, sin miedo de ninguna clase". A los dirigentes les pidió que aprendieran a escuchar. Más de cinco millones hicieron catarsis en debates que duraron más de dos meses, pero "sin impugnar el sistema", dijo Raúl en una de sus contadas comparecencias. Pragmático, pidió paciencia y realismo para solucionar los problemas, pues --dijo-- antes "hay que forjar consensos".
RAÚL, EL POLÉMICO
En diciembre provocó inquietud en los sectores ortodoxos al afirmar que el sistema "tiene que democratizarse" y que dentro del Partido Comunista "es bueno que se tengan diferencias", aunque "no antagónicas". Sin embargo, las autoridades de gobierno dicen que es el primer 'fidelista'. "No hay en el pensamiento político de Fidel y Raúl un alfiler de diferencia", comentó el canciller Felipe Pérez Roque.
Con apoyo del Partido Comunista, del cual es segundo secretario --tras Fidel--, y en las Fuerzas Armadas, a las cuales comanda desde 1959 como ministro de Defensa, Raúl tiene, según los analistas, poder y legitimidad para ser la "figura de la transición" y encabezar los cambios y el traspaso de mando a una nueva generación.