Por Fabiola Torres López
A diferencia de otros años, la escasez de recursos ha dejado de ser la excusa para que los colegios públicos se queden sin recibir mantenimiento o realicen reparaciones. El Gobierno asignó en enero un presupuesto de 270 millones de soles para esta tarea y ha publicado hasta la fecha dos listas en las que figuran 30.417 planteles como beneficiarios.
El desafío parece estar hoy en que el dinero se distribuya dando prioridad a los centros educativos con más urgencias. Nos lo dice con cierta inquietud Percy Arcaya, director del colegio José Andrés Rázuri Estévez, en el asentamiento humano Pachacútec de Ventanilla. Su colegio se ubica en una de las zonas más pobres de Lima y Callao, pero aún no recibe la partida que necesita, por lo menos, para reparar las cinco aulas que se hundieron en el arenal tras el terremoto de agosto pasado.
Para ser exactos, el primer colegio de educación secundaria que se abrió hace una década en Pachacútec requiere cambiar su precario local de triplay y piso de arena por el concreto. "Esa es una espera más larga porque tiene que aprobarse el expediente, pero también estamos en lista de espera para las refacciones básicas", relata Arcaya. Mientras tanto, en los colegios Víctor Andrés Belaunde y Virgen de Fátima, que pertenecen Ciudad Satélite --el área urbana de Ventanilla-- el pintado de carpetas, paredes y refacciones de la cañería de los baños se realizan con celeridad para empezar las clases el próximo 3 de marzo.
HABRÁ TERCERA LISTA
El viceministro de gestión Institucional, Víctor Raúl Díaz Chávez, indicó que el presupuesto asignado por el Estado se ha transferido a cada director conforme a los informes remitidos por las Unidades de Gestión Educativa Local (UGEL).
El funcionario precisó que los criterios de distribución del presupuesto dieron prioridad a los centros educativos de zonas más pobres, escuelas unidocentes y rurales. Aseguró, sin embargo, que aquellos que aún aguardan el dinero para refacciones figurarán en una tercera lista que está por publicarse. En ella esperan estar incluidos los centros de educación inicial N° 200 y N° 161 de Carapongo, en Chosica, y el N° 177 de Jicamarca, los cuales hasta el viernes último no habían recibido los recursos para refaccionar sus locales.
Un total de 10.168 colegios faltarían aún ser atendidos por el Programa de Mantenimiento Preventivo Básico de Locales Escolares (incluye el mantenimiento del mobiliario y reparación de daños por desgaste natural o accidentes) si tomamos en cuenta que la meta es atender a 40.585 planteles, como lo informó el ministro de Educación José Antonio Chang.
Una medida aparte es la reconstrucción de los colegios afectados por los desastres naturales, los cuales demandan intervenciones más complejas. Hace dos años, la entonces viceministra del sector, Helen Chávez, indicó que se estaba consolidando la información del primer catastro de infraestructura de 1.440 colegios de Lima para conocer su nivel de su deterioro. Este instrumento serviría para establecer prioridades de atención e inversiones, pero resulta que este proyecto no llegó a concretarse. Este Diario hizo las consultas a la Oficina de Infraestructura Educativa (Oinfe), pero se descartó que existiera un catastro. Desde enero de este año, la Segunda Región del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) ha inspeccionado 600 colegios públicos y privados de Lima y Callao para verificar el estado de su infraestructura y medidas de seguridad. Según Carlos Barandarián, el 50% presenta riesgo, principalmente, por sus instalaciones eléctricas.
LOS COMITÉS VEEDORES
El requisito que ha puesto el Ministerio de Educación para entregar el dinero a cada colegio ha sido la formación de un comité veedor integrado por el alcalde distrital y dos representantes de la Asociación de Padres de Familia (Apafa). Este proceso se ha cumplido, aunque no han faltado casos que empañaron la transparencia del gasto en colegios como General Roque Sáenz Peña, de San Miguel, y Daniel Alomía Robles, de San Juan de Lurigancho, donde los padres de familia y los directores tienen desacuerdos en la forma de invertir los recursos.
En Comas, el alcalde Miguel Saldaña conformó los comités de veeduría de los más de 200 colegios públicos que hay en su distrito, pero la supervisión a cada de uno de ellos resultó una tarea titánica. En muchos casos, la municipalidad debió confiar en la buena fe de los padres de familia y directores para monitorear las reparaciones, informaron sus voceros. Al otro extremo de la ciudad, en Villa el Salvador, también ocurrió algo parecido. El problema en muchas municipalidades ha radicado en la falta de personal para que se dedique a tiempo completo a supervisar los centros educativos. Hasta hace poco, de esta tarea se encargaban las UGEL y es obvio que --siendo el órgano administrativo del sector educación más cercano en la comunidad-- estas canalizarían más rápido cualquier denuncia o necesidad. Sin embargo, las UGEL, creadas para prestar apoyo administrativo y logístico a los colegios de su jurisdicción, son percibidas como corruptas por la mayoría de la población, según el informe del 2007 de la Defensoría del Pueblo.
Para Adolfo Valdiviezo, presidente de la Central Nacional de Asociaciones de Padres de Familia del Perú, hay casos de directores que no han actuado con transparencia en la ejecución del gasto. El jueves último, la Dirección Regional de Educación de Lima inició visitas a los colegios que recibieron recursos para supervisarlos. Visitaron los colegios Mercedes Cabello (Cercado), Elvira García y García de Pueblo Libre, San Martín de Porres y Señor de los Milagros de Magdalena del Mar.
LAS CIFRAS
1.595
colegios de un total de 2.826 locales que existen en Lima Metropolitana y Callao figuran como beneficiarios del presupuesto para reparaciones en las listas publicadas en la página web del Ministerio de Educación.
11'418.600
soles se destinó para los colegios de Cajamarca, la región en la que más dinero se invirtió. Le siguen La Libertad, Áncash, Ayacucho, Huánuco y Cusco.
40.000
soles para refacciones recibirán los llamados colegios emblemáticos del país. Las escuelas de 5 a 10 aulas invertirán 1.200 soles en cada una de ellas.