POLÉMICA
Por Luis V. Chang. Ex ministro de Transportes
El artículo "Impacto minero y pobreza" de Rosemary Thorp (18/2/2008) incomoda, por decir lo menos. Desmiente a Richard Webb (11/2/2008) en su artículo "Satanás minero" al decir que nunca se opuso a la minería en el Perú. Sin embargo, en su enredado artículo ratifica que sí hubo oposición. Muestra con orgullo el haber impedido, como presidenta de la ONG Oxfam Internacional, la explotación formal de la mina de oro de Tambogrande. El resultado de su gestión es que hoy día miles de peruanos, pastores y campesinos sin ninguna formación ni dirección y con riesgos para su salud, se encuentren saqueando dicho recurso minero.
Las opiniones de la señora Thorp merecen respeto, pero creo que debe igualmente respetar a nuestras instituciones. Efectivamente, somos un país en desarrollo, con mucho que aprender de los países que han pasado por situaciones similares. Recuerdo que cuando estudiaba en Europa en la década del 60 conocí el río Támesis en Londres, el cual es considerado una cloaca pública. Este se nos mostraba como un ejemplo de lo que no se debía hacer. Desde la Revolución Industrial hace más de dos siglos, hubo una explotación despiadada de los derechos de los trabajadores y ninguna consideración al medio ambiente. Obviamente, el Perú no va a esperar que transcurran 200 años para resolver los problemas de justicia social y de daño al medio ambiente.
Nuestras instituciones tienen plena conciencia de las situaciones, algunas negativas, que ocasionan la explotación minera y estamos haciendo lo necesario para desarrollar tecnologías y capacidades que exploten adecuadamente nuestros recursos naturales. Esta última década ha sido significativa para la minería moderna en el Perú. Los temas como responsabilidad social empresarial, impacto ambiental de los proyectos o proyectos de cierre de minas, son de reciente uso. Hoy día las asuntos más importantes de una empresa minera no son los mineros o metalúrgicos, sino los referentes al desarrollo económico y social de las poblaciones involucradas en el proyecto y la preservación del medio ambiente.
La minería en el Perú, señora Thorp, es fundamental para nuestro desarrollo, nos permite obtener recursos para cubrir los costos de los sectores de educación y salud. Nos ayuda a desarrollar una infraestructura básica para la integración de nuestros pueblos. Usted es una académica estudiosa del Perú. Apoye a nuestras instituciones reguladoras, imparta optimismo. Dios nos libre de un economista pesimista.
Justamente, la coyuntura mundial nos permite obtener ingresos que debemos aprovechar. Obviamente, como usted bien señala, debemos fortalecer nuestras instituciones para regular la actividad minera y en eso estamos. Sin duda, con la creación del Ministerio del Medio Ambiente tendremos mayor capacidad para regular la actividad minera, pero esto es un proceso. Tenemos instituciones en diferentes niveles del Estado, incluyendo Osinergmin y la Defensoría del Pueblo, quienes vienen desarrollando una notable labor a favor del desarrollo sustentable de nuestra minería.