UNA ESPECIE QUE SE EXTINGUE
El pequeño tiburón que el domingo quedó varado en la playa Las Lagunas en Chilca es una de las variedades que pertenece a la especie 'Triakis maculata', también conocida como tollo, que es muy común en nuestro mar y no es peligrosa para los humanos.
Así lo informó Stefan Austermuhle, director ejecutivo de Mundo Azul, tras descartar que este ejemplar haya aparecido o migrado a aguas del litoral sur por causa del calentamiento global o La Niña. "Su presencia, de acuerdo a las evidencias, parece que fue porque los pescadores no lograron cazarlo y lo dejaron mal herido".
Añadió que el ejemplar varado en Las Lagunas tiene una dentadura que apenas le sirve para comer moluscos, camarones y pulpos.
Recordó que sobre la peligrosidad de los tiburones existen más leyendas o fantasías que verdades, pues en lo que concierne al Perú solo hay registrado un incidente en la zona de Pimentel, que data de hace más de 30 años. En el mundo ha habido unos 40 casos.
"En el mundo hay unas 450 especies de tiburones de los cuales 4 o 5 son consideradas las más peligrosas por haber atacado al humano, pero hay que señalar que estos ataques fueron por confusión. Entre estos figuran el tiburón blanco y el tiburón azul --que miden en promedio entre seis y 8 metros--, que existen en el mar peruano pero están mar adentro, a más de 40 o 50 millas, donde el alimento es abundante", añadió
Austermuhle advirtió que estas especies se encuentran seriamente amenazadas debido a la indiscriminada caza mundial que también se realiza en aguas peruanas. "Cada año se cazan más de cien millones de ejemplares solo para conseguir las aletas de tiburón".
Y así lo confirman científicos de la Asociación de EE.UU. para el Avance de las Ciencias (AAAS), quienes advirtieron hace pocos días que los tiburones están desapareciendo en todos los océanos del mundo debido a su captura indiscriminada.
TESTIMONIO
El pequeño tiburón aún respiraba*
"Estuvimos el fin de semana en mi casa de playa de Las Lagunas. Recibimos el aviso de unos chicos de que el mar había varado un gran pescado. Cogí mi cámara fotográfica y nos dirigimos al lugar y lo que observé me impresionó. Era un pequeño tiburón que aún respiraba y estaba herido en el cuello y la cola. Le brotaba bastante sangre, estaba agonizando. Entonces, decidí acercarme un poco y tomar las fotos, una de las cuales ha publicado El Comercio".
* Valeria Zolla Beltrán