ESTANCADO: REIMOND ES EL QUE MÁS HA JUGADO, PERO NO AL QUE MEJOR LE VA
Lo miman y lo acosan como a un divo. Le dicen que es una estrella, que es la versión peruana de Messi y que Europa lo espera con los brazos abiertos. Puede que Reimond Manco sea el alumno más brillante de su generación, que el título de mejor jugador del Sudamericano Sub 17 le haga mérito a su gran calidad, eso no se discute, pero tampoco que hoy el 'Pelusa' anda distraído.
Desde que estampó su firma en un contrato con el PSV Eindhoven anda por las nubes. Y no está mal que asegure pronto su crecimiento y futuro ya que con el tiempo la selección sabrá sacarle provecho a su apuesta. Pero en lugar de ganar minutos en Primera, hoy Manco solo hace acto de presencia, no trasciende y su carrera se ha estancado al punto de perder mucho terreno en comparación con otros ex 'jotitas'.
Reimond fue la bandera del equipo de Oré y esa condición generó una presión mediática que lo llevó a debutar antes que ningún otro Sub 17. Al uruguayo Gerardo Pelusso lo 'obligaron' a mandar a la cancha a un chico de 16 años --como "premio"-- porque aclaró que aún no estaba listo para jugar más de los cuatro minutos que estuvo sobre el césped de Matute ante Alianza Atlético.
Desde aquel 7 de abril del año pasado, Manco ha sumado 18 partidos como profesional y ha marcado un gol. Ha jugado más que ninguno de su promoción, pero sus 881 minutos no van de la mano con su producción y efectividad.
En el rubro de goles, Reimond se ve claramente superado por Luis Trujillo, un volante que juega más lejos del área y apenas tiene 3 partidos y ya anotó tres veces. El olfato goleador de 'Talara' opaca la presencia del 'Pelusa' en La Victoria.
Y si nos remitimos a una cuestión de crecimiento traducida en titularidad, el crema Néstor Duarte le sacó varios cuerpos de ventaja. El zaguero del equipo mundialista es hoy una fija en el once de Gareca y sus 8 encuentros consecutivos --sin perderse ni un segundo-- hablan del lugar que se ha ganado el 'Capi'. En cuestión de regularidad, Manco tampoco es el alumno más aplicado.
Quizá el físico y el puesto --como delantero está más expuesto a los choques-- no lo ayuden y tal vez su proceso de adaptación tardará más que el de otros compañeros. Lo que nadie discute es que condiciones le sobran a Reimond, aunque hoy por hoy deba ceder a otro la corona de estrellita que siempre tuvo y eso, para él, debe ser tan doloroso como entender que el Messi peruano todavía anda en pañales.
Pese a ello, los contratos publicitarios le siguen lloviendo y sigue siendo el chico de las portadas, aunque, a diferencia de su etapa de Sub 17, hoy no sean para alabar sus grandes bondades de futbolista.