VENEZUELA
CARACAS [El Comercio/Agencias]. Un grupo de manifestantes oficialistas ocupó ayer durante dos horas el palacio arzobispal de Caracas para advertir que está en marcha planes que amenazan la "revolución" del presidente Hugo Chávez.
Los chavistas entraron en la sede del Arzobispado para leer un documento y criticar a la jerarquía de la Iglesia Católica, a un canal local de televisión y a la petrolera estadounidense Exxon Mobil. Asimismo, reivindicaron como "mártir" al hombre que murió el domingo pasado cuando detonó un explosivo en el edificio del principal grupo empresarial de Venezuela, Fedecámaras.
"Reivindicamos la memoria del camarada muerto, lo consideramos como un mártir de la revolución", dijo a periodistas Lina Ron, una encendida dirigente afín al oficialismo que encabezó la toma. "Están haciendo que parezca criminal cualquier actuación de nuestro colectivo", dijo Ron.
"¡Con Chávez todo, sin Chávez plomo!", exclamaron los militantes, algunos de ellos con los rostros cubiertos, acompañados de dos diputados.
El cardenal venezolano, Jorge Urosa, rechazó la toma del palacio arzobispal. "Si bien no hubo destrozos, es un acto de violencia", exclamó al canal Globovisión. "Es un asunto sumamente serio, no puede haber anarquía. Al Gobierno se le está yendo de las manos la situación", insistió el cardenal.