NACIONES UNIDAS/LA HABANA [El Comercio/Agencias]. En un gesto sin precedentes, Cuba firmó ayer en la sede de las Naciones Unidas dos acuerdos internacionales sobre derechos humanos que constituyen la primera medida internacional implementada por Raúl Castro como nuevo presidente cubano.
Durante años, Cuba se había negado a suscribir esos acuerdos por considerar que hacerlo era ceder a las presiones de Estados Unidos. "La firma formaliza y reafirma el compromiso de Cuba con los derechos protegidos por ambos instrumentos, que mi país ha venido realizando sistemáticamente desde la época de la Revolución Cubana de 1959", afirmó el canciller Felipe Pérez Roque al anunciar la medida en una conferencia de prensa.
Se trata del pacto internacional de derechos económicos, sociales y culturales y del acuerdo internacional de derechos civiles y políticos.
Tras reunirse con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, Pérez Roque aclaró que la firma de los documentos "responde a una decisión soberana del Gobierno Cubano". "Cuba nunca actuó ni actuará bajo presiones", agregó.
El canciller recordó que la decisión de firmar los pactos había sido anunciada por el régimen de la isla el pasado 10 de diciembre, día en que se conmemoraba el Día Internacional de los Derechos Humanos.
Pérez Roque advirtió, no obstante, que Cuba se reserva el derecho a interpretar los tratados firmados. "En cuanto al alcance y la aplicación de los elementos contenidos en esos instrumentos internacionales, Cuba aplicará las reservas o declaraciones interpretativas que considere relevantes", dijo.
La firma y la entrevista con Ban Ki-moon en la ONU constituyeron el primer gesto de Cuba en la arena internacional tras el relevo tomado por Raúl Castro en las riendas del poder, tras casi medio siglo de gobierno de su hermano Fidel.
La medida es considerada como un esfuerzo de Cuba para mejorar su imagen mundial en el rubro de los derechos humanos y ganar aliados en la escena internacional.
LLAMADO A EE.UU.
Felipe Pérez Roque reiteró nuevamente el llamado de Cuba a Estados Unidos para que levante el bloqueo que impone desde hace décadas a la isla comunista, pero advirtió que no aceptará ninguna condición a cambio de ese objetivo.
Sin embargo, el canciller cubano reiteró que su país quería tener buenas relaciones con la superpotencia.
Por su parte, el presidente estadounidense, George W. Bush, rechazó cualquier diálogo con Raúl Castro, al que tildó de "tirano". "Sentarse a la misma mesa, que haya una foto de usted junto a un tirano como Raúl Castro, por ejemplo, les resta estatus a la presidencia y a nuestro país", afirmó Bush en la Casa Blanca.
SEPA MÁS
Disidencia sigue desconfiando
4Aunque la disidencia cubana calificó de alentadora la firma de los dos pactos de derechos humanos, exigió que estos sean ratificados y que se libere a los presos políticos.
4"Es algo positivo en sentido general", dijo Elizardo Sánchez, portavoz de la ilegal Comisión Cubana de Derechos y Reconciliación Nacional.
4"Es una total farsa, solo de cara al mundo, de cosas que no van a suceder en Cuba. No veo señal de flexibilización mientras sigamos hostigados por el Gobierno por pensar diferente", expresó la dirigente opositora Martha Beatriz Roque.