COLOMBIA. REACCIÓN
BOGOTÁ [AFP]. Testimonios de cuatro ex rehenes de las FARC liberados esta semana sobre las malas condiciones de sus compañeros de cautiverio, en especial de Ingrid Betancourt, suscitaron una ola de pedidos en América Latina y Europa para buscar una rápida salida al drama.
Los ex congresistas liberados, Eladio Pérez, Gloria Polanco, Orlando Beltrán y Jorge Gechem, compararon las condiciones de los rehenes con las de un campo de concentración, revelaron que Betancourt se encuentra en mal estado y urgieron por su liberación.
La demanda humanitaria fue apoyada por los gobiernos de España, Argentina y de la propia Colombia. Sin embargo, el presidente Álvaro Uribe reiteró que no retirará a la fuerza pública de dos municipios del país, como exigen las FARC, para discutir un canje de rehenes por rebeldes presos.
Agregó que no conoce, y que su gobierno no tiene una opinión, sobre una propuesta formulada en la víspera por su homólogo de Venezuela, Hugo Chávez, de integrar un grupo que busque salidas al conflicto interno colombiano.
Chávez asegura que tiene el respaldo de varios gobiernos de la región y de la OEA.