Concejo de Lima cambiará 80.000 metros cuadrados de pavimento. Hay zonas de intenso tráfico y con muchas combis en sus 5 kilómetros
Por Álvaro Gastañudi Ramírez
Como si fueran dos caras de una misma moneda, la Vía de Evitamiento tiene dos tramos diferentes entre sí, aunque guardan algunas similitudes.
En el primero, entre la avenida Caquetá y el puente Huánuco, el tráfico es lento y desordenado durante casi todo el día. Para transitar esa distancia de apenas dos kilómetros de lo que debía ser una vía rápida, un vehículo puede demorar hasta 25 minutos. Además, hay un excesivo número de combis e, incluso, muchos de esos vehículos se suben con frecuencia a la berma lateral para avanzar y superar esos embotellamientos.
Sin embargo, en el otro tramo, desde el puente Huánuco hasta la avenida Javier Prado, el tráfico es fluido, aunque algo desordenado. Aunque solo transitan por esa zona la mitad de las combis que vienen del cono norte --el resto sigue por El Agustino y San Juan de Lurigancho--, estas hacen lo que quieren.
Por la falta de control policial, se detienen en cualquier lugar para dejar y recoger pasajeros, en especial a la altura de Puente Nuevo, Santa Anita y poco antes de la avenida Javier Prado. Además, los choferes compiten entre sí para ganar pasajeros, cambian de carril a gran velocidad, con lo que ponen en riesgo a sus pasajeros.
Asimismo, por su cercanía a zonas pobladas, es frecuente observar a peatones cruzando la vía, con lo que ponen en riesgo su vida y la de los conductores, pues estos deben hacer maniobras temerarias para no atropellarlos.
OBRAS MUNICIPALES
A lo largo de esta vía de cinco kilómetros, el Concejo de Lima empezó el martes a cambiar la carpeta asfáltica. Tiene previsto renovar 80.000 metros cuadrados de pavimento, ampliar las áreas verdes, sembrar más árboles (ficus, cipreses y eucaliptos) y colocar nuevas guardavías (barreras de protección). Según el asesor del Concejo de Lima para obras viales, Armando Molina, estos trabajos demandarán una inversión de cinco millones de soles y demorarán 90 días.
En efecto, la carpeta asfáltica luce desgastada y por zonas se observan rajaduras que podrían convertirse en peligrosos baches.
PROBLEMAS DE FONDO
No obstante, el presidente de la consultora Luz Ámbar, Luis Quispe Candia, aseguró que esas obras no resuelven los problemas de fondo de esa vía, como el alto índice de combis que circulan y su falta de seguridad. Tras recordar que allí ocurre un alto porcentaje de los accidentes acaecidos en Lima, propuso enmallar o cerrar el acceso a los peatones.
También criticó el alto riesgo que corren los pasajeros de las combis que deben circular junto con vehículos pesados y criticó la costumbre de algunos choferes de transporte que se estacionan en doble fila en esa vía rápida.
El empresario transportista Gregorio Torres opinó que esa vía ya dejó de ser de evitamiento, pues el tránsito no discurre de manera fluida. Acusó que hay un problema de paraderos, que los choferes se estacionan sobre los puentes y que a la salida de las pocas paradas de buses que existen falta una adecuada señalización.
Desorden para adjudicar rutas
Una vez que concluya la licitación para elegir a las empresas que prestarán el servicio por el nuevo corredor metropolitano --entre Comas y Chorrillos--, la Municipalidad de Lima iniciará un proceso similar para los siete corredores que cruzarán la ciudad. Uno de ellos cubrirá la ruta Panamericana Sur, Vía de Evitamiento y Panamericana Norte.
Hasta ahora, esa ruta se ha entregado en concesión a través de la adjudicación directa y los que más la han solicitado han sido empresas de combis. Solo una compañía trabaja con vehículos de transporte de mediana capacidad, confirmaron el consultor Luis Quispe Candia y el transportista Gregorio Torres.
Torres, quien también preside la Confederación General de Transporte, denunció --aunque no dio mayores detalles-- que más de una empresa solicitó operar en esa ruta con vehículos coaster (con capacidad para 24 pasajeros), pero luego cambió a combis.
Quispe también denunció que el servicio de transporte en esa vía es deficiente y los vehículos de gran capacidad que circulan por dicha arteria no se dan abasto para cubrir la demanda.
Según él, una prueba del mal servicio es que esas unidades circulan de manera constante con pasajeros que viajan "como si fueran unas sardinas".
SEPA MÁS
4Los trabajos en la Vía de Evitamiento se realizan de noche, entre las 10 p.m. y 6 a.m. Para permitir las obras solo se cierra un carril por vez.
4En esta vía operan unas 40 empresas de transporte, en su mayoría de combis. En total circularían 4.000 vehículos de servicio público.
4De estas empresas, la mitad cubre las rutas Puente Piedra-Villa El Salvador y Ate-Puente Piedra y el resto transita entre el cono norte y El Agustino o San Juan de Lurigancho.