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LA HERRAMIENTA DE ESCRITURA MÁS ANTIGUA NACE A PARTIR DE UN ÁRBOL

El bosque de los lápices ecológicos

Sepa cómo se fabrica uno de los instrumentos más usados del mundo

Por María Eugenia Celi Luna-Victoria. Enviada especial

MINAS GERAIS. Mientras recorremos la inmensa plantación de pinos la imaginación nos conduce hasta aquellos cuentos infantiles de bosques encantados con final feliz. Reparamos en que estos espigados árboles que vemos son protagonistas de una historia real, que se reescribe una y otra vez cuando el lápiz salido de un tronco cobra vida en las manos de los niños del mundo al ensayar con él sus primeros trazos y letras; cuando lo convierten en su cómplice y compañero insustituible en tareas, dibujos, cuitas escolares y más... No obstante los avances de la tecnología y la computadora, con su calidez de siempre y elegante sencillez, el lápiz sigue siendo uno de los instrumentos más usados de la humanidad.

Afortunadamente, como en los cuentos de hadas, para nuestro planeta la historia tiene también un final feliz: estos bosques que con su madera dan cuerpo a millones de lápices no están condenados a desaparecer.

Hoy que es creciente la preocupación por el ambiente y el cuidado de los recursos naturales, podría inquietar la idea de que al usar un lápiz podamos estar afectando en alguna medida los pulmones de la Tierra. Sin embargo, es posible hacerlo sin ningún remordimiento: Basta asegurarse de que es fabricado con madera de reforestación certificada por el Forest Stewardship Council (FSC) e insumos no tóxicos. También, que la industria emplea racionalmente los insumos, produce energía limpia, controla la emisión de dióxido de carbono y trata el agua empleada en el ciclo productivo antes de pasarla a la red pública.

Con estos exigentes estándares de calidad Faber-Castell produce más de dos mil billones de lápices al año, los cuales llegan a 70 países --entre ellos el Perú--, bautizados ahora con el singular nombre de EcoLápiz. Esto con el fin de destacar su origen ecológico certificado.

En San Carlos, Brasil, conocimos la fábrica más grande del mundo de lápices de grafito, de color y de cera. El compromiso socioambiental y de conciencia ecológica asumido por esta filial de la casa matriz --fundada en Alemania en 1761 y dirigida por la octava generación familiar-- se palpa en las diversas etapas del proceso de producción, y aun antes: es el único fabricante de lápices que siembra los árboles que le sirven de insumo.

En 1989 emprendió este ambicioso proyecto forestal --pionero y modelo en el mundo-- que abarca 9.600 hectáreas cultivadas de pino ('Pinus caribaea') en nueve zonas de Prata, en la región de Minas Gerais. Desde hace 15 años cuenta con áreas de preservación permanente donde se acoge, estudia y registra la flora nativa y la fauna, lo que ha permitido salvar especies en peligro de extinción.

Jairo Cantarelli, gerente de la División Madera, explica que el manejo responsable y ético del tema ambiental se ha interiorizado en la cultura de la empresa: desde la siembra y cuidado de los árboles con que hace sus lápices y el uso racional de materia prima, hasta el reciclaje del 70% de los residuos para evitar la contaminación. Asegura que ello permite a la empresa generar lucro con sustentabilidad en forma consistente pero, sobre todo, le otorga reconocimiento público y liderazgo en el cuidado del planeta.

PROYECCIÓN SOCIAL
Además, mediante su programa Ecomunidad, apoya acciones creativas en favor de la educación, facilitando a los maestros material didáctico y herramientas de enseñanza orientados a fortalecer la ciudadanía y el consumo consciente.

Sus colaboradores también participan como voluntarios en guarderías y centros de atención integral a menores desvalidos, entre otros.

CLAVES
4El descubrimiento del grafito hace cuatro siglos se considera punto de origen del lápiz. Pero en el siglo XVIII se lo concibió con características similares a las que conocemos hoy.
4En la planta de San Carlos, en Brasil, se fabrica una gama de 620 colores diferentes de minas para lápices.
4Allí laboran 560 personas en tres turnos diarios. Las tareas se rotan cada media hora tras una rutina de gimnasia.

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