Por Bartolomé Puiggrós Planas
Los Matilla en el 2007 tomaron la administración de Barcelona, Jerez y Linares y ahora lo hacen con el Coliseo Balear de Palma de Mallorca, Muro y Felanitx. Así el imperio taurino Balaña deja el campo de batalla, aunque no la propiedad de esas plazas.
Abelardo Guarner, Luis del Castillo y Rafael Alba, sociedad de negocios taurinos, se asociaron a Pedro Milá y Camps, propietario de los terrenos, para construir un nuevo coso que llamaron El Sport con 8.000 localidades, fue inaugurado en 1914 con un cartel que integraron Vicente Pastor, 'Bienvenida', Curro Vásquez y 'Torquito' con reses de Veragua. Julián Echevarría, representante de la empresa de Madrid, propuso a Milá agrandar la plaza a 20.000 espectadores y que la empresa de Madrid la tomaba en arriendo, se reinauguró el 27 de febrero de 1916, rebautizada como Monumental, actuaron 'Gallito III', Francisco Posada y 'Saleri' con toros de Benjumea. Ubicada en la confluencia de la Gran Vía con la calle Marina en el Ensanche de Barcelona es de estilo neomudéjar y bizantino.
Pedro Balaña Espinos era un comerciante de carnes de Sants, barriada de Barcelona, que compraba las carnes de los toros que se lidiaban, pronto se hizo empresario del coso y su estreno fue el 13 de febrero de 1927, festejo que mataron Enrique Torres, Carlos Sussoni y Vicente Barrera con novillos de Murube. Luego compró la propiedad a Rosario Segimón viuda de Milá en 1947 por 15 millones de pesetas.
Daba tratamiento de figuras a los nuevos en esa plaza y trataba como tales a los que ya lo eran, por ejemplo Manolete toreó muchas veces en Barcelona cobrando lo máximo en aquella época, Arruza se consolidó en Barcelona; Litri y Aparicio, los entonces novilleros de moda en los cincuenta, torearon mucho allí; Manolo González y José María Martorell, Luis Miguel Dominguín, lo mismo César Girón, o la pareja de Chamaco y Bernadó, y ahora José Tomás ídolo allí.
Cuando se presentaba un novillero y estaba bien, esa noche lo invitaba a cenar, le daba más dinero del acordado y lo repetía en el siguiente cartel, el torero tenía así un estímulo. En Barcelona se daban toros los domingos, jueves, sábados y repetía el domingo y se llenaba la plaza todas las veces. El cronista vivió allí esos años y es testigo de excepción. Era la plaza que más corridas daba en un año en el mundo.
A la muerte de don Pedro, heredó el grupo con las plazas de Barcelona, Jerez, Linares, Palma de Mallorca, Muro y Felanitx su hijo Pedro Balaña Forts, menos aficionado que el padre, lidió con los problemas antitaurinos de nacionalistas e independentistas, y pasó la posta a sus hijos Pedro y Verónica Balaña Mombrú, y han acabado cediendo la administración a Toño y Jorge Matilla.
Feria Castellón de la Plana