Las actuales condiciones legales son las mejores para expulsar a unos 200 invasores; sin embargo, las autoridades no pueden ejecutar ninguna medida judicial porque carecen de recursos para sanear el territorio intangible del Santuario Histórico Bosque de Pomac.
En los últimos días, los integrantes del comité de gestión del santuario han establecido un plan para ejecutar el lanzamiento, pero se han percatado de que no cuentan con recursos económicos y logísticos para llevar a cabo el desalojo. Se tiene previsto llevar a cabo la medida en abril próximo, siempre y cuando el Ministerio de Agricultura transfiera el dinero.
En tanto esto ocurre, los daños siguen siendo cuantiosos. Se calcula que hasta la fecha unas 1.700 hectáreas del terreno arqueológico y del bosque de algarrobos más antiguo del planeta se encuentran en poder de los integrantes de la Asociación Agropecuaria Santa Clara 'A' La Palería y de la Asociación Asentamiento Rural Ganadero Agrícola La Palería, del predio Batangrande.
Durante una reciente junta de arqueólogos, dirigidos por el director del museo de Sicán, Carlos Elera Arévalo, se determinó que el 25% del territorio del santuario se encuentra dominado por pobladores procedentes de Cajamarca, quienes permanecen en la zona respaldados por traficantes de tierras y comerciantes del mercado mayorista de Moshoqueque.
El jefe del Santuario Histórico Bosque de Pomac, Vicente Cortez Billet, dijo que los invasores continúan talando el bosque para habilitar campos de cultivos, perforando pozos y saqueando conocidos monumentos arqueológicos como las huacas Lucía, Cholope y Soledad que aún conservan riquezas de las culturas Cupisnique, Lambayeque y Mochica.
"La ejecución de la sentencia implicará la recuperación de 1.700 hectáreas de santuario, que en los últimos cinco años sistemáticamente se han depredado, especialmente una gran extensión del bosque seco ecuatorial donde florece el algarrobal más antiguo y extenso del país", mencionó.
CLAVES
Un buen antecedente
4La sentencia del Poder Judicial, que dispuso la expulsión de los 200 invasores, significa un precedente histórico que servirá como antecedente para que otras áreas protegidas sean liberadas.
4El presidente del comité de gestión del santuario, Carlos Elera, recordó que es la primera vez que el Estado gana un proceso judicial en materia de áreas naturales protegidas.
4Luego del desalojo, el comité de gestión, en coordinación con Inrena y otras instituciones, ejecutará proyectos de investigación botánica, biológica y arqueológica a fin de preservar la zona.