Wii, la consola que hace furor entre niños y jóvenes, se está convirtiendo en una útil herramienta para la rehabilitación de varios tipos de pacientes y personas de la tercera edad, gracias a que para jugar es necesario realizar distintos movimientos corporales.
En Inglaterra, médicos del Queen Victoria NHS Foundation Trust emplean la consola para ayudar a pacientes quemados en su recuperación. "Luego de una operación, los pacientes necesitan recuperar la movilidad normal de sus manos y brazos, por ejemplo", dice la terapeuta Maureen Adams.
Jugar tenis, golf o boxeo con esta consola en particular exige de la persona una variedad de movimientos físicos, lo que favorece la flexibilidad de la piel y los músculos de las áreas dañadas, según los especialistas.
Además, el juego los motiva emocionalmente, haciéndolos olvidar por un momento la situación que afrontan.
Estos mismos efectos se busca conseguir en las personas de la tercera edad. En varios hogares de ancianos de Inglaterra y EE.UU. se han incorporado estos videojuegos para favorecer la actividad física y mental de los adultos mayores.