SE AGUDIZA LA CRISIS EN EL MEDIO ORIENTE
GAZA [REUTERS]. Gaza fue un verdadero infierno este fin de semana. El presidente palestino, Mahmud Abbas, suspendió ayer las negociaciones de paz con Israel y exigió que el Estado judío ponga fin a la ofensiva militar desplegada en la franja de Gaza, que ha costado la vida a más de 100 personas, muchas de ellas civiles.
Israel argumentó que actúa en defensa propia dentro de Gaza para frenar los constantes ataques de militantes palestinos y amenazó con intensificar la ofensiva aérea y terrestre pese a las acusaciones de que está utilizando fuerza excesiva.
Abbas ordenó "la suspensión de las negociaciones hasta que termine la agresión israelí", dijo uno de los asesores del líder palestino. Sin embargo, no declaró el fin definitivo de las negociaciones de paz.
Arye Mekel, portavoz de la jefa negociadora de Israel, la ministra de Relaciones Exteriores Tzipi Livni, afirmó que la determinación de Abbas era un error y expresó su esperanza de que el diálogo pueda reanudarse "en un futuro cercano".
Una menor de 21 meses de vida, otros dos civiles y tres militantes palestinos perdieron la vida tras los últimos ataques israelíes, con lo cual se elevó el número de muertos a más de cien en cinco días, dijeron funcionarios médicos.
En tanto, se realizaron manifestaciones antiisraelíes en Cisjordania, donde las fuerzas del Estado judío dispararon contra un adolescente de 14 años que usaba un cintillo de Hamas, dijeron testigos.
"Israel no tiene intenciones de detener su lucha contra las organizaciones terroristas ni siquiera por un minuto", dijo a su Gabinete el primer ministro Ehud Olmert. Desde que se inició la actual ofensiva, un israelí ha muerto debido a un proyectil lanzado desde Gaza.
"Estamos actuando para atacar la infraestructura de Hamas, el objetivo final es poner fin a los ataques de cohetes qassams", dijo el ministro de Defensa de Israel, Ehud Barak.