MOSCU. Poco se sabe del sucesor de Vladimir Putin. Según quienes lo conocen de cerca, pasar desapercibido es una de sus consignas, por eso quizá el adjetivo que mejor lo describa sea el de discreto. Lo que no quiere decir que sea conformista.
Este jurista de 42 años, casado y padre de un hijo, nació, como Putin, en San Petersburgo, pero a diferencia de este proviene de una familia de intelectuales bien acomodados. Su padre fue profesor universitario de Matemáticas y su madre, docente de lengua rusa.
Como Putin, Medvedev también es egresado de la prestigiosa facultad de leyes de la otrora Leningrado. Pero no fue miembro de la desaparecida KGB como casi la totalidad del entorno del presidente ruso. Su carrera despegó a comienzos de los 90 cuando su destino se cruzó con el de Putin en la alcaldía de San Petersburgo. Allí, como consejero jurídico del comité de Relaciones Exteriores, Medvedev demostró una gran habilidad para sacar limpios de polvo y paja a sus superiores acusados en casos de malversaciones.
En 1997 cuando Putin parte a Moscú llamado por el entonces presidente Boris Yeltsin, Medvedev retoma la cátedra de Derecho Civil y asesora empresas del sector privado. Dos años más tarde Putin lo convoca al Kremlin para encargarle la dirección de su campana presidencial. Investido Putin como presidente, asume el mando de la administración presidencial, así como del Consejo Directivo del gigante gasístico estatal Gazprom, hasta llegar a ser vicepremier el año 2005. De esta época data su fama de estar siempre al tanto de todo y controlar hasta los más mínimos detalles.
De ademanes delicados y cara de niño, su carácter moderado, su espíritu liberal ("la ideología puede ser peligrosa", declaró una vez) y su vertiente moderna (apasionado de Internet y fanático de grupos de rock legendarios como Deep Purple y Pink Floyd) incluso han conducido a algunos analistas a vaticinar relaciones más fluidas y amables entre el país más grande del mundo, Europa y Estados Unidos una vez que Medvedev asuma su función de mandatario.
CLAVES
1 Desde que Dimitri Medvedev fue designado candidato a la presidencia, su popularidad ha dado un salto del 24% al 70%.
2 Una vez que los resultados oficiales confirmen el triunfo de Medvedev, este se convertirá en el mandatario más joven desde las épocas en que Rusia estaba bajo el dominio de los zares.