Madrid [EFE]. El centrocampista español Cesc Fábregas ejecutó el golpe de autoridad del Arsenal inglés, que fulminó en Milán al último campeón de la Liga de Campeones, apartado de los cuartos de final que alcanzaron con la comodidad esperada el Barcelona, el Manchester United y el Fenerbahce turco, que eliminó en la tanda de los penales al Sevilla.
El estupendo rendimiento y el desparpajo ofrecido por el equipo londinense en el Giusseppe Meazza fue finalmente recompensado. La mezquindad milanista quedó al margen de la competición. Un golazo de Cesc Fábregas a seis minutos del final hundió al equipo de Carlo Ancelotti, que no podrá revalidar el título logrado el pasado año ni aproximarse al Real Madrid en la cuenta de trofeos.
El togolés Emmanuel Ade-bayor acentuó, en el descuento, el dolor de los transalpinos, que podrían quedarse sin representante alguno en el torneo más prestigioso del Viejo Continente si la Roma cae hoy ante el Real Madrid y el Inter de Milán no supera la eliminatoria contra el Liverpool.
El Arsenal fue superior y mereció la victoria, al tener más ocasiones de gol y una mejor conducta táctica, mostrando mayor velocidad en la circulación del balón.
Fábregas, siempre un pilar de la plantilla del Arsenal, y el francés Mathieu Flamini tuvieron las actuaciones más destacadas y, en especial, el catalán protagonizó repetidas acciones de peligro hasta lograr un gran tanto.
El Milan, por su parte, buscó la victoria, pero, a pesar de que inició bien el partido, se vio superado por el rival conforme pasaban los minutos.
Los italianos encontraron mayores dificultades a pesar de la buena actuación del jovencísimo Pato, mientras que el brasileño Kaká y Pirlo fueron neutralizados por los ingleses.
A los cuartos
El meta Volkan Demirel se convirtió en el verdugo del Sevilla. El portero, que erró en dos de los tantos sevillistas, detuvo tres de los penales lanzados que dieron la clasificación al Fenerbahce.
No fue capaz el equipo de Manolo Jiménez de aprovechar la avalancha ofensiva que ofreció durante muchos minutos. El brasileño Deivid de Souza complicó la aventura europea del cuadro andaluz, que a los nueve minutos advertía un recorrido plácido con los tantos de Daniel Alves y del maliense Seydou Keita. Después, Frederic Kanoute, antes del descanso, marcó el tercero. Pero en la segunda parte, Deivid, que ya había anotado antes del intermedio, estableció el 3-2 que igualaba el marcador de la ida.
Tal y como se esperaba, el Barcelona y el Manchester alcanzaron con autoridad los cuartos de final rentabilizando los marcadores de la ida. El conjunto de Frank Rijkaard ganó 1-0 al Celtic gracias al tanto de Xavi a los tres minutos de partido. El triunfo, sin embargo, le resultó caro al conjunto azulgrana, que perdió al argentino Lionel Messi por una nueva lesión muscular.
El sudamericano padece una rotura en el bíceps femoral de la pierna izquierda, la misma lesión que lo mantuvo un mes y medio de baja entre diciembre y enero pasado. Durante un mes estará apartado de los terrenos.
El Manchester transitó con evidente superioridad en el duelo contra el Lyon. Alentado por el sosegado marcador que obtuvo en el campo del campeón galo, el cuadro de Ferguson sentenció el choque 1-0 gracias a un tanto del portugués Cristiano Ronaldo a cuatro minutos del intermedio.
El fútbol inglés puede dejar patente su autoridad si al Arsenal y al United lo acompañan el Liverpool y el Chelsea tras los enfrentamientos ante el Inter y el Olympiakos, respectivamente.