PASANTÍA Estudiantes de la Escuela Grégoire-Ferrandi en Lima
Por Catherine Contreras
Desde hace veinte años y gracias al apoyo de la Cámara de Comercio e Industria de París, los estudiantes de restauración de la Escuela Superior de Cocina Francesa Grégoire-Ferrandi salen al mundo. Empezaron por países como Alemania, Inglaterra, España, Finlandia y Grecia, para después saltar a América y conocer las costumbres culinarias de Canadá, México y ahora el Perú.
Michel Mouisel, director del Programa de Intercambio Internacional de la escuela parisina, considera que la visita académica que cumplen en Lima 19 estudiantes del cuarto año de carrera ha sido el resultado de varios factores que les permitieron acercarse a la gastronomía peruana. "A esto se suma la existencia de una variedad importante de productos, la voluntad de dar a conocer estos insumos y la motivación que notamos para poner en valor su cocina", opina Mouisel.
Él ha sido el encargado de guiar a estos aprendices de cocina (que, como estipula el sistema francés, estudian y a la vez trabajan en importantes restaurantes y hoteles de París) en esta visita académica que ha incluido su inmersión durante tres días en restaurantes como Punta Sal, Brujas de Cachiche, La Huaca y Costa Verde, para el servicio de cocina y salón.
Su pasantía estará coronada con una cena de gala, que se realizará hoy en el restaurante El Refugio del Museo, gracias al apoyo de Prom-Perú, el Museo Pedro de Osma y la Municipalidad de Barranco.
Esta noche, el equipo de Francia y los alumnos de la Escuela de Administración y Turismo Monte Catini trabajarán juntos "intercambiando técnicas y respetando los métodos y particularidades de cada uno. La idea es poner en valor su formación profesional y las carreras técnicas en general", puntualiza Mouisel.
Pero el trabajo de esta delegación no finaliza al irse del Perú. Así como tuvieron una preparación (en temas de geografía, economía, idioma, cultura y desarrollo de la profesión en nuestro país), los jóvenes deberán presentar sus conclusiones finales sobre esta experiencia, especialmente respecto al aporte personal y profesional.
Pero quizás el mayor beneficio que nos dejará su visita será la información que ellos puedan llevar a la meca de la gastronomía mundial, a los principales restaurantes de la capital francesa, acerca de nuestros variados insumos y técnicas.