APERTURA: CELESTES SOLO HAN GANADO UN PARTIDO DE TRES JUGADOS COMO LOCAL
Regala dos puntos en el San Martín, pero le alcanza para estar arriba. A este Cristal, a diferencia del pésimo 2007, sumar aunque sea de a uno ya es motivo para sonreír, aunque no dé para destapar el champán. Lo único positivo que dejó el empate a uno con Aurich fue que mantiene la punta, y nada más.
Porque hoy la tabla le susurra al oído que es 'el mejor', pero es obvio que su producción no engaña a nadie y el cuento no se lo come nadie, como tampoco se lo comieron cuando el año pasado era 'el peor' en las estadísticas.
El momento sirve para respirar tranquilo, pero no para conformarse ni creerse el mejor. Esta nueva versión celeste está muy lejos del ideal que pretende un equipo que apuesta al título. Este Cristal no tiene variantes, tampoco explosión y cuando el 'Chorri' apaga la luz, se le viene la noche. Solo cuando Palacios toma la batuta y pide el balón el once cervecero funciona decentemente, a un ritmo cadencioso pero camina. Sin él la cosa se complica, como quedó evidenciado ayer en una segunda mitad en la que se borró de la cancha.
En el primer tiempo la propuesta defensiva del Aurich limitó los espacios y los cerveceros no tuvieron libertad de acción. Apenas un par de paredes generadas por el 'Chorri' amenazaron el arco de Martinuzzi.
Pese a las dificultades, la 'Pinza', en una de sus poquísimas incursiones en campo contrario, generó el penal que Lobatón cambió por gol. Hasta ahí se hacía justicia, pero a los tres minutos de la segunda etapa Holsen puso el empate insospechado.
Tremendo golpe que no pudo digerir Cristal y en su desesperación chocó con la defensa roja que simuló ser una pared ante los inofensivos centros. Y Cristal no encontró la solución porque no tiene variantes. Pensar que Tejada o Sánchez eran solución es engañarse. Dos chicos que no llegan a la mayoría de edad difícilmente pueden resolver partidos. Ayer fue una muestra de ello y Cristal lo sufre --¿Brasilia será la solución?--, aunque por ahora le baste para ser puntero mentiroso, pero puntero al fin y al cabo.