El general PNP Roberto Villar Amiel está a cargo de las operaciones. Anoche llegó a Huancayo el féretro con el cuerpo del suboficial Otárola
Por Raúl Mayo
La policía capturó a un sujeto que habría participado en el ataque en el que perecieron dos agentes de la Policía de Carreteras. El hecho ocurrió el último miércoles en el límite entre Pasco y Junín, en la selva central, según trascendió anoche cuando era trasladado a Huancayo el cuerpo de una de las víctimas.
El sospechoso se encontraría detenido en La Merced, capital de la provincia de Chanchamayo, pero no se quiso dar mayor información al respecto para no entorpecer las investigaciones.
El general Roberto Villar Amiel, jefe de la Octava Dirección Territorial de la Policía Nacional, con sede en Huancayo, personalmente se puso al frente de las operaciones en la zona de la selva central donde presuntos narcoterroristas emboscaron la tarde del miércoles a un patrullero de la Policía de Carreteras y dieron muerte a los suboficiales Wilfredo Otárola Medina, (36) y Jaime Ruiz Yllanes (46).
Los restos de Otárola llegaron a las 7:30 p.m. a Huancayo en medio de una torrencial lluvia. Sin embargo, el aguacero no pudo ahogar el dolor que mostraban los familiares del suboficial muerto en acción, especialmente su viuda y su madre.
Mientras tanto, el cuerpo de Ruiz fue trasladado a Lima desde el aeropuerto de San Ramón.
Las operaciones para hallar a los asesinos se realizan en toda la zona desde La Merced hasta Oxapampa y Villa Rica, incluidos los centros poblados Alto Cacazu y Bajo Cacazu, hacia donde se piensa que se dirigieron los delincuentes que emboscaron al patrullero de placa PM-1206.
Todos los vehículos son revisados minuciosamente y se controla la documentación de los pasajeros, incluso de los que viajaban en medios de transporte particulares.
De acuerdo con las primeras investigaciones, se confirmó que los autores de la emboscada fueron veinte narcoterroristas que estaban fuertemente armados. El ataque había sido planificado con mucha antelación.
El féretro con los restos de Otárola fue llevado al local de la Octava Dirección Territorial de la Policía Nacional, donde fue velado. Luego fue trasladado a su domicilio, en la novena cuadra del jirón José Olaya, en el barrio de Ocopilla.