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LOS CASOS SE REPORTARON ENTRE LOS BALNEARIOS LAS LAGUNAS Y LOS LOBOS

Dieciocho crías de lobos marinos fueron varadas en febrero en Cañete

Apenas cinco sobrevivieron y están bajo el cuidado de socorristas. Biólogos harán un estudio detallado sobre causas de estos varamientos

Por Fabiola Torres López

El verano es testigo de un acontecimiento que solo ocurre una vez al año en las colonias de lobos marinos: su reproducción. Una década después de que el más intenso fenómeno de El Niño del siglo XX ocasionara la muerte del 70% de los lobos marinos que vivían en nuestras costas, su población empieza a dar señales de recuperación. "Es un proceso lento, pero se está observando desde los dos últimos años", apunta la bióloga Patricia Majluf, de la Unidad de Conservación Marina de la Universidad Cayetano Heredia.

Aunque no hay datos actualizados, en su último censo --realizado en el 2005-- el Instituto del Mar del Perú (Imarpe) contabilizó 93.500 lobos chuscos y 14.400 lobos finos en la costa. Eso quiere decir que la colonia sobreviviente de lobos chuscos se triplicó desde 1998, mientras que la de los lobos finos se duplicó.

Lo que inquieta a la Organización Científica para la Conservación de Animales Mamíferos Marinos (ORCA) es un hecho que se reporta desde febrero: el varamiento de cachorros de lobos marinos chuscos, a un promedio de casi uno por día, entre las playas Las Lagunas y Los Lobos, ubicadas entre los kilómetros 70 y 124 de la carretera Panamericana Sur, en Cañete. En todo febrero se encontraron 18 de estos animales.

SOLO CINCO SOBREVIVIERON
Las crías de lobos marinos son totalmente dependientes de sus madres, con las que mantienen un vínculo estrecho hasta el destete, el cual puede suceder entre los seis meses y el año y medio de vida. Pero estas parecían dejadas a su suerte, a pesar de que tenían menos de un mes de nacidas.

De pelaje negro y brilloso, entre 55 y 65 centímetros de talla y unos siete kilos de peso, la aparición de los cachorros en las playas ha sido un espectáculo curioso para muchos bañistas, quienes --acaso por ignorancia-- terminaron exponiéndolos al peligro en el afán de ayudarlos. Los colocaron en tinas o piscinas, les dieron leche y hasta los llevaron al zoológico, cuando lo recomendable en estos casos es no moverlos de la playa.

"Mientras las madres salen al mar a comer, las crías esperan. Es posible que los cachorros ubicados cerca de los rompientes puedan ser varados, pero sus madres regresarán por ellos. Si las lobas ven personas a su alrededor, los abandonarán o los darán por muertos", sostiene Carlos Yaipén, médico veterinario y director de ORCA.

El protocolo de ORCA contempla una espera de 24 horas antes de recoger a un lobo cachorro de la playa para asistirlo. Del grupo reportado, solo cinco cachorros regresaron con sus madres, nueve fallecieron tras ser varados y cinco han sido rescatados. Estos últimos presentaban un cuadro de conmoción cerebral producido por golpes ocurridos antes del rescate, lesiones leves en la piel y, en el caso de uno de ellos, un proceso infeccioso.

En el Programa de Rescate y Rehabilitación de Mamíferos Marinos de ORCA, los cachorros de un mes --bautizados como Andrés, Felipe, Sofía, Micaela y Teresa-- reciben cuidados intensivos y una crianza que busca que su comportamiento sea lo más parecido posible al que tendrían en su hábitat natural hasta que llegue el momento de guiarlos al mar.

Alessandra Romano, Carlos Yaipén y su equipo de voluntarios, la mayoría estudiantes de Medicina Veterinaria, siguen protocolos del Centro para Mamíferos Marinos de California. La alimentación de las crías es costosa y es financiada gracias a los padrinos que se le consigue a cada animalito.

REALIZAN MÁS ESTUDIOS
Las crías han sido varadas en playas aledañas a la isla de Asia, donde existe una lobería (lugar donde viven lobos marinos). ORCA cree que el aumento de embarcaciones y motos acuáticas y la pesca deportiva y artesanal en la zona causan algún impacto negativo en el medio ambiente.

"Esto podría estar generando malestar entre las hembras madres y provocando que ellas abandonasen la lobería con sus crías antes de tiempo, con el fin de buscar un lugar más tranquilo", dice Alessandra Romano, etóloga y directora de Bienestar Animal de ORCA.

Para el biólogo marino José Apollin, el hallazgo de pequeños lobos marinos en la playa solo confirmaría que es época de cría en las colonias de lobos. Si no hay antecedentes de situaciones similares, ello se debería a que antes no existía una red de voluntarios que vigilara las playas para reportar estos hechos.

De todos modos, Carlos Yaipén sostiene que su organización iniciará una investigación médica y biológica para descartar la posibilidad de que estemos frente a un fenómeno producido por factores naturales como el cambio en la temperatura del mar, que podría afectar la disponibilidad de presas de lobos marinos.

La red de Orca, que trabaja con la Policía Ecológica y está integrada por ochenta voluntarios durante el verano, registró que el mar varó 700 lobos marinos adultos entre el 2001 y el 2007 en la costa central. Quince de ellos fueron asistidos y devueltos al mar. El resto falleció.

En la costa central, las principales colonias de lobos marinos se concentran en las islas Palomino, Asia y Paracas. Aunque ya no son blanco de cazadores, el paso de embarcaciones, la sobrepesca y el cambio climático son amenazas para su supervivencia.

Basura arrojada al mar los enferma
El Perú es uno de los países que menos tratan las aguas residuales e industriales que son vertidas al mar: solo el 10% recibe alguna clase de tratamiento. La presencia de anomalías en la fauna marina tiene un vínculo estrecho con los contaminantes arrojados al mar. Mezclados con los desechos orgánicos, llegan metales y otras sustancias nocivas, como los PCV (plásticos), contaminantes ligeros y cancerígenos que ninguna especie puede metabolizar. "Estas sustancias han sido encontradas en los tejidos de diferentes especies y, en especial, en mamíferos marinos afectados por cuadros neoplásicos (cáncer) alrededor del mundo", dice el médico veterinario Carlos Yaipén.

La bibliografía internacional establece una relación entre contaminación y cáncer en mamíferos marinos, pues la aparición de este mal coincide con la existencia de altos niveles de toxicidad en el mar. Dichos animales son los más afectados, porque almacenan estos tóxicos en la grasa corporal y utilizan estas reservas contaminadas durante ayunos prolongados, preñez o lactancia, explica Yaipén.

Los voluntarios de ORCA, distribuidos en la costa central, han calculado que puede hallarse tres kilogramos de plástico por metro cuadrado de playa. El biólogo Stefan Austermuhle, director de la ONG Mundo Azul, tiene también estudios que confirman que la contaminación afecta el ecosistema marino. Su equipo ha identificado 800 delfines en la costa central. En doce ha detectado una nueva enfermedad a la piel que están estudiando.

SEPA MÁS
4 Los teléfonos de rescate de los voluntarios de la Organización Científica para Conservación de Animales Mamíferos Marinos son: 9938-9430 y 9392-5656.
4 ORCA ha propuesto construir un centro para mamíferos marinos del Pacífico Sur en la playa El Revés, de Punta Negra. Actualmente, tiene un pequeño local donde asiste a los lobos que rescata.

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